HUMANía
AGI. No viene, ya manda
Anthropic, OpenAI, China y la aceleración de una inteligencia artificial que ya no promete el futuro: empieza a administrarlo.
En este episodio de HUMANIA analizamos cómo la IA ha dejado de ser una promesa para convertirse en una fuerza real de poder, riesgo y control. Desde Claude Mythos y el miedo en Wall Street hasta Sam Altman, la estrategia de China, la regulación de xAI y una internet cada vez más partida entre humanos y agentes.
Escuchar este episodio
Abre el episodio completo en iVoox.
La inteligencia artificial ya no avanza a ritmo de novedad tecnológica. Avanza a ritmo de shock político, financiero y geoestratégico. En este capítulo de HUMANIA, Aiberto Floppy analiza cómo los momentos decisivos de la IA se están acelerando hasta el punto de volverse casi invisibles para el público general, mientras bancos, gobiernos, gigantes tecnológicos y algunos científicos empiezan a reaccionar con una mezcla de miedo, cálculo y propaganda.
El bloque central gira en torno a Claude Mythos Preview, el modelo de Anthropic que ha encendido alarmas en Wall Street y en los círculos de ciberseguridad por su capacidad para descubrir vulnerabilidades y desarrollar exploits complejos de forma autónoma. A partir de ahí, el episodio recorre la estrategia legal y política de OpenAI, el relato casi mesiánico de Sam Altman, la forma en que China está integrando la IA como proyecto nacional, y varias señales de fondo que apuntan a una transformación más profunda: robots guía, regulación algorítmica, y una internet cada vez más diseñada para máquinas.
El episodio sostiene una idea central: el mayor cambio no es solo técnico, sino psicológico. Lo extraordinario dura tan poco que deja de parecernos extraordinario. Y ese acostumbramiento puede ser más peligroso que el propio salto tecnológico.
Puntos clave
- Anthropic presenta Claude Mythos Preview, un modelo restringido por su potencial ofensivo en ciberseguridad.
- Wall Street, el Tesoro de EE.UU. y grandes tecnológicas reaccionan ante el riesgo real de ataques automatizados a gran escala.
- OpenAI apoya una ley en Illinois que limitaría la responsabilidad legal de los grandes laboratorios de frontier AI ante daños críticos.
- Sam Altman impulsa un discurso de “prosperidad compartida”, con ideas como un fondo de riqueza pública y medidas ligadas a la automatización.
- China refuerza su estrategia dual: protege su ecosistema interno, desplaza riesgos hacia fuera y convierte la IA en prioridad educativa desde edades tempranas.
- xAI demanda al estado de Colorado por una ley contra la discriminación algorítmica.
- La web empieza a bifurcarse entre una capa diseñada para humanos y otra cada vez más legible y explotable por agentes de IA.
- La tesis del capítulo: la AGI ya no se vive como anuncio, sino como presión estructural sobre economía, seguridad, trabajo y control.
Artículos de Referencia
https://www.wired.com/story/openai-backs-bill-exempt-ai-firms-model-harm-lawsuits
https://newrepublic.com/article/208786/sam-altman-giving-openai-makeover-woo-democrats
https://futurism.com/artificial-intelligence/openai-ubi-superintelligence
https://edition.cnn.com/2026/04/10/tech/suspect-arrest-openai-ceo-sam-altman
https://www.wired.com/story/made-in-china-inside-chinas-selective-war-on-the-scam-economy
https://newatlas.com/robotics/robot-guide-dog
https://www.theguardian.com/technology/2026/apr/09/elon-musk-xai-colorado-lawsuit
https://www.techradar.com/pro/the-bifurcation-of-the-internet-is-coming
Los directivos de Wall Street convocados por la «pesadilla» cibernética de Anthropic
Transcripción
Muestra de la transcripción del episodio. Puedes desplegarla completa si prefieres leerlo.
Muy buenos días, humano. Domingo 12, se nos acaba el curso, bienvenido a tu podcast Hoy no vamos a hablar de lo que nos viene. No de esa promesa de gurú con voz de ascensor que te dice que en cinco años todo cambiará. No. Vamos a hablar de lo que ya está aquí. Porque…
Leer la transcripción completa
Muy buenos días, humano. Domingo 12, se nos acaba el curso, bienvenido a tu podcast
Hoy no vamos a hablar de lo que nos viene. No de esa promesa de gurú con voz de ascensor
que te dice que en cinco años todo cambiará. No. Vamos a hablar de lo que ya está aquí.
Porque el gran truco de esta etapa de la inteligencia artificial no es que avance.
Eso ya lo dábamos por hecho. El truco es que los momentos decisivos ya no duran lo suficiente
como para que la mayoría los procese. Cuando uno empieza a entender el golpe anterior,
ya le han caído dos más. Y mientras, nosotros seguimos con la noble misión de deslizar el pulgar
hacia arriba, como si no fuera con nosotros, como si fuera una broma y no se estuvieran
reescribiendo la relación entre poder, seguridad, trabajo, información y control en tiempo real.
Como si no estuvieran hackeando el mundo que conocemos.
Hoy el capítulo va de eso. De la aceleración y de la anestesia. De que solo parecen alterarse
los que tienen algo serio en juego: las empresas que temen perder ventaja, los bancos que temen
perder dinero, los gobiernos que temen perder control, y cuatro científicos con escrúpulos
a los que muchos siguen tratando como si fueran los agoreros del pueblo.
La voz que clama en el desierto.
El resto bastante tiene con sobrevivir a sus horarios, sus cuentas y sus perfiles.
Y luego estamos los raros, el rebaño, que no terminamos de tragarnos la sonrisa de keynote.
Los que llevamos tiempo intranquilos, porque empezamos a sospechar que el futuro no viene
hacia nosotros. Ya se nos ha sentado encima.
Balamos.
Vamos con el bloque central, el que da título al capítulo. Anthropic ha presentado Claude Mythos
Supongo que te has enterado, es el Preview y es probable que tardes en catarlo,
o no lo hagas nunca. Porqué? Esto no es simplemente otro modelo más potente.
Esto, aunque nadie lo llame así, ya hemos comentado que el termino está devaluado. Es una AGI.
Anthropic sostiene que Mythos cruza un umbral serio: puede descubrir vulnerabilidades en
prácticamente cualquier sistema operativo, navegador y producto de software, y desarrollar
exploits funcionales de forma autónoma.
(un exploits viene siendo una llave inteligente con mala leche), por resumir.
Por eso, dice, no lo ha soltado en abierto, sino que lo ha restringido a unas pocas decenas
de organizaciones dentro de un consorcio llamado Project Glasswing,
es decir, las empresas más bestias, los rivales más feroces, se unen ante el Mytho.
No es cosa menor, y Wall Street se puso nerviosa. Con razón.
Lo importante aquí no es solo que “la IA hackea”. Eso suena a titular barato.
Lo importante es el tipo de salto del que hablan los expertos. Mythos destaca especialmente
en lo que llaman exploit chains, cadenas de explotación, varias vulnerabilidades enlazadas para
comprometer a fondo un sistema, (es decir, no tiene la llave de una puerta, es el sereno)
democratiza el Hacking, más majo.
Y esto, no convierte internet en una película de Terminator de la noche a la mañana,
pero pone muy fácil y barato el trabajo del atacante serio. Y eso, en un mundo construido
sobre software vulnerable, ya es bastante apocalíptico sin necesidad de poner música épica.
La reacción no fue solo técnica. Fue política y financiera, que es cuando la cosa deja de ser friki
para convertirse en noticia de verdad. Una semana antes de la presentación de Mythos, el
insigne vicepresidente JD Vance y el secretario del Tesoro Scott Bessent mantuvieron una llamada
con algunos de los principales jefes tecnológicos, incluidos Dario Amodei, Sundar Pichai, Sam
Altman y Satya Nadella, para hablar de seguridad de modelos y respuesta ante ciberataques.
Y el propio Bessent y Jerome Powell se reunieron con consejeros delegados de grandes bancos
estadounidenses para advertirles sobre los riesgos que modelos así plantean a la ciberseguridad
financiera. ya no estamos en “qué interesante la IA”. Estamos en “por favor,
que no nos rompa la tubería central del capitalismo”.
La seguridad de base del software que usamos ya era lamentable, y ahora lo va a ser todavía más
a ojos de máquinas capaces de pensar en cadenas de fallo a escala industrial. Alguno lo plantea
como la oportunidad de pasar de defender software defectuoso a construir tecnología más segura
desde el origen. Y luego pensamos que nosotros somos positivos…
Si no fuera porque llevamos décadas sin hacerlo, claro, es más rentable correr que hacerlo bien.
Y ahora, de repente, nos dicen… construyamos una civilización digital robusta,
justo cuando la herramienta para romperla se ha vuelto mucho más lista.
Gran momento para descubrir la importancia de los cimientos, sin duda.
Le hemos dado a la máquina talento para encadenar fallos, y ahora fingimos sorpresa porque
mira debajo de la alfombra. cuando Internet lleva años siendo una casa con humedades,
cables pelados y una puerta cerrada con una pinza de la ropa.
Seguimos con Samdios, que vive en un estado permanente de “soy el protagonista”,
aunque últimamente el guion le está llegando con demasiados frentes.
Pero vamos, que el va a por faena. OpenAI está apoyando en Illinois la SB 3444, una ley que
blindaría a los desarrolladores de frontier AI frente a responsabilidades por “critical harms”
causados por sus modelos, Lo cualo?, Na, daños realmente jodidos
Claro, siempre que no hayan actuado de forma intencionada o temeraria y, cuidado,
que publiquen informes de seguridad, transparencia y protección. A bueno…
El umbral de daño contemplado incluye la muerte o lesión grave de 100 o más personas,
o daños materiales de al menos 1.000 millones de dólares. Que te parece? Asumible no?
Qué es el futuro!!!
Y la definición de frontier model abarcaría a laboratorios como OpenAI, Google, xAI, Anthropic
o Meta, es decir los modelos entrenados con más de 100 millones de dólares en coste
computacional. Para que luego digan que solo piensa en el… Es bueno hasta para su
enemigo intimo, Elon Musk… vamos a construir máquinas cada vez más capaces,
pero cuando la cosa se tuerza, procuremos que la factura legal no llegue a recepción.
Al mismo tiempo que OpenAI intenta que la responsabilidad le roce lo justo,
el bueno de Sam se ha sacado de la manga un documento de “industrial policy”
con lenguaje de sensibilidad social y perfume de New Deal. Otro lavado de imagen calculado,
dicen las malas lenguas. Nosotros pensamos que vuelve a sus origenes…
Pero los envidiosos dale que dale, que es para seducir a demócratas de cara al nuevo ciclo político,
Desde luego al próximo CEO mundial, no le falta puntería.
Y que nos cuenta, pues nos habla de “access, agency, and opportunity”, de repartir prosperidad,
de evitar la concentración de riqueza, de construir nuevas instituciones y de mantener a la gente
en el centro de la transición a la superinteligencia. Que bonico, joe… Dame un momento.
Sobre el papel, parece casi un laboratorio socialdemócrata que accidentalmente cayó dentro
de una startup valorada en cantidades obscenas. Sobre el papel, insisto, que el papel
lo aguanta todo y Silicon Valley ni te cuento.
Lo divertido es que, cuando rascas el texto oficial, la cosa se pone realmente interesante.
OpenAI propone modernizar la base fiscal, gravar más beneficios de capital y ganancias altas,
explorar medidas ligadas al trabajo automatizado, crear un Public Wealth Fund para que la
ciudadanía participe en el crecimiento impulsado por la IA, y hasta impulsar pilotos de semana
laboral de cuatro días sin pérdida salarial. Donde hay que firmar???
También quiere acelerar la expansión de la red eléctrica con fórmulas público-privadas para
alimentar la infraestructura de IA. Claro, hay que darle de comer a los churumbeles…
La parte más delirante y, a la vez, más reveladora: no es tanto la renta básica universal
como una especie de fondo soberano del tecno-capitalismo, para que todos tengamos, en teoría,
un pedacito del casino. Vamos, que si la automatización te desplaza, tranquilo, igual te llega un
dividendo. Lo mismo no te da para el alquiler, pero te sentirás partícipe del upside.
Una maravilla semántica.
Y por si el papi de Gipiti no tuviera ya suficientemente, resulta que ya no está seguro ni en su casa.
No, no en OpenAI, (que ya sabemos que es su chiringuito, ahí no pudo),
en la que vive con su pareja y su recien nacido… hace unos días la policía arrestó a
un hombre de 20 años sospechoso de lanzar un cóctel molotov contra la vivienda de Sam Altman
en San Francisco y, después, amenazar la sede de OpenAI. No hubo heridos.
No hace falta decirlo: la violencia aquí no es una respuesta política, ni moral, ni nada que se le
parezca. Es una barbaridad. Pero también revela algo incómodo. Hemos entrado en una fase
en la que alrededor de la IA ya no solo hay inversión, hype y regulación. También hay radicalización,
miedo y pulsiones de sabotaje. Cuando una tecnología deja de parecer un juguete y empieza
a parecer lo que es, el poder, aparecen cosas bastante feas.
Sam quiere ser profeta, socio del Estado, arquitecto del bienestar y exento de responsabilidad,
todo a la vez. Lo suyo no es una estrategia. Es una navaja suiza con complejo mesiánico.
Vamos al pais del chip naciente, porque allí no parece haber demasiada confusión sobre la
naturaleza del momento. Hablemos de la economía global de la estafa, hay una tesis bastante clara:
China está apretando de verdad contra el fraude, sí, pero solo contra el fraude que perjudica
a ciudadanos chinos. El resultado, según investigadores citados por WIRED, es que las redes
criminales se reorientan hacia víctimas extranjeras, especialmente estadounidenses. Si es que
son muy grandes, eso nos es matar dos pajaros de un tiro, es sentenciarlos a todos…
Los datos que recoge son para contarlos: entre 2023 y 2024, China informó de una caída del 30%
en las pérdidas por estafas sufridas por sus ciudadanos, mientras en Estados Unidos las pérdidas
subieron más de un 40%. Incluso aparece la variante de un meme nacional,
“Chinese don’t scam Chinese”. Chinos no estafar chinos
Una política exterior resumida en eslogan de nevera.
No estamos ante una cruzada moral contra el crimen digital, sino ante una gestión
selectiva del riesgo. Si la basura sale del salón y se apila en el jardín del vecino, la casa parece
más limpia. Y eso encaja demasiado bien con la otra noticia que nos llega sobre China.
A partir de imágenes por satélite analizadas por CNN, vemos que pueblos enteros de Sichuan
fueron evacuados bajo la coartada de “secretos de Estado”, mientras en esos espacios crecía
silenciosamente infraestructura nuclear. El gran peligro no es solo lo que se construye,
sino cómo lo interpretan otros países, porque esa percepción puede empujar al mundo a una
nueva fase de competencia nuclear. Cosa que le vendría muy bien a la IA.
Y mientras los analistas observan silos, estructuras y expropiaciones, el Estado chino va dejando
claro qué quiere hacer con la inteligencia artificial en la dimensión civil. El Gobierno chino anunció
el 10 de abril un plan “AI Plus Education” para llevar la IA a las aulas desde edades tempranas,
con cursos específicos en primaria y secundaria, integración transversal en distintas asignaturas,
uso de sistemas inteligentes en docencia, y hasta incorporación de la IA en los exámenes y
certificaciones del profesorado. El objetivo oficial es construir para 2030 un sistema integral de
alfabetización en IA en todos los niveles educativos y también a escala social.
Es decir, mientras aquí seguimos discutiendo si prohibir el móvil en clase o si el niño ha hecho
el trabajo con GPT, allí están diseñando una cadena completa que une educación, capacitación
docente, estrategia industrial y futuro económico.
Juegan a largo plazo, y además saben a que están jugando.
Un Estado que protege a los suyos de las estafas aunque el problema se exporte,
que amplía infraestructura sensible bajo opacidad y que mete IA en la formación básica
de su población no está “adaptándose” a la nueva era. La está administrando como un proyecto
nacional. Luego podemos discutir ética, libertades, propaganda y costes, y conviene hacerlo.
Pero sería infantil no ver la coherencia del movimiento. Algunos están improvisando productos.
Otros están reorganizando país, industria y generación siguiente. Y luego, en Occidente, nos
pondremos muy solemnes porque una app ha añadido un botón nuevo de “agente”.
En fin. Civilización.
Último bloque, más rápido, pero no menos revelador. Cosas que pasan desapercibidas…
Primero, el perro guía robot. El trabajo de Shiqi Zhang y su equipo con un Unitree Go2 apoyado
en GPT-4 para guiar a personas ciegas o con baja visión. El contexto importa: los perros guía reales
tardan mucho en entrenarse, solo se gradúa entre un 50% y un 60%, cuestan entre 20.000 y 50.000
dólares, y solo entre un 2% y un 5% de la comunidad ciega llega a disponer de uno.
En las pruebas con siete participantes, estos prefirieron la combinación de guía física y verbal,
aunque valoraron algo peor la sensación de seguridad, probablemente por simple falta de
costumbre. O sea, aquí la IA sí aparece como algo que puede ampliar acceso y autonomía de forma
tangible. Y por eso conviene decirlo también. No toda historia de este episodio es una distopía.
Algunas son exactamente el tipo de avance que uno querría proteger del resto del circo.
O son una puerta de entrada ideal para que nadie pueda ponerle peros?
Segundo, xAI demanda al estado de Colorado por su ley de IA. La empresa de Elon Musk quiere
bloquear una norma que entrará en vigor el 30 de junio y que exige medidas para proteger a los
residentes frente a la “discriminación algorítmica” en sectores como educación, empleo, sanidad,
vivienda y servicios financieros. xAI sostiene que la ley viola la Primera Enmienda y le fuerza a
promover una visión ideológica del Estado. Es un clásico instantáneo del siglo XXI: construyes
sistemas que pueden afectar decisiones críticas sobre la vida de la gente y, cuando te piden reglas,
respondes que regularte es censurarte. Qué tiempos tan jurídicamente creativos.
Y tercero, Karthik Rau, CEO de Contentful, no cuenta algo que hay que tratar como lo que es,
una tesis empresarial, no un paper revelado por Moisés. Pero la idea merece atención:
una internet bifurcada. Una capa pensada para agentes, estructurada, semántica, legible por
máquinas, y otra capa más humana, más pequeña, más intencional, menos obsesionada con el
alcance y más con la resonancia. El propio texto avisa de que es opinión, pero describe un patrón
que ya empieza a sonar familiar: bots que rastrean, negocian, sintetizan y toman decisiones a una
escala sobrehumana, mientras el valor económico se desplaza hacia datos estructurados, APIs,
trazabilidad y licencias. Dicho sin perfume consultor: la web que conocimos podría partirse en dos,
una para convencer humanos y otra para alimentar agentes.
Y en medio, las marcas, los medios y los usuarios haciendo como que esto es una simple
actualización del SEO. Sí… el querido SEO. Quién lo echaría a faltar…
En fin. Seguimos con nuestras vidas, sin darnos cuenta de que cada vez son menos nuestras.
Solo se alteran de verdad los expertos en ciberseguridad, los que ven peligrar su dinero,
los gobiernos que detectan que el tablero cambia, y unos pocos científicos que llevan años
avisando y a los que la mayoría ven como unos pesados. El resto bastante tiene con el precio de
la gasolina, con cuadrar el mes o con mantener en pie el decorado de sus redes sociales.
No es desprecio, es fatiga. Pero la fatiga también tiene consecuencias. Cuando una sociedad
llega cansada a un punto de inflexión, suele delegar más de lo que cree.
Aunque esto es un decir, porque nunca hemos visto nada igual. Pero lo viviremos.
En el fondo. No es si Mythos da miedo, si Sam es un artista
del relato o de si China juega al Go mientras otros juegan al Candy Crush institucional.
Va de la velocidad. De que los momentos decisivos de la IA cada vez están más juntos.
De que la transición ya no parece una línea, sino una ráfaga. Y de que quizá el mayor éxito de
esta industria no sea técnico, sino psicológico: ha conseguido que lo extraordinario dure tan poco
que deje de parecernos extraordinario. Un día tiembla Wall Street por un modelo que encadena
exploits. Al siguiente, OpenAI te vende un fondo de riqueza pública. Al otro, China mete IA en
primaria. Luego un perro robot te emociona, Musk denuncia al regulador y alguien te explica que
la red ya no es tuya, sino compartida con una fauna sintética en expansión. Y tú, si tienes suerte,
apenas lo notas porque tenías que responder tres mensajes y comprar papel higiénico.
Gracias por ser de los pocos que seguimos sorprendiéndonos,
quizá porque todavía nos parece obsceno que el mundo
cambie tan deprisa y con tan poca ceremonia. Tal vez esa sea la única reacción sana que nos queda.
No aplaudirlo todo. No negarlo todo. Sorprendernos todavía. Mantener la incomodidad encendida.
Porque, visto lo visto, lo peligroso ya no es que llegue algo enorme. Lo peligroso es
acostumbrarse a ello antes de haberlo entendido.
Soy Aiberto Floppy y esto es Humania. Es un honor.
Muchas gracias por pararte a escuchar.
Humano.
Vuelva usted mañana.
https://www.businessinsider.es/tecnologia/nuevo-modelo-ia-anthropic-enciende-alarmas-wall-street_6956392_0.html
https://www.cityam.com/wall-street-chiefs-summoned-over-nightmare-anthropic-cyber-threat/
https://www.wired.com/story/anthropics-mythos-will-force-a-cybersecurity-reckoning-just-not-the-one-you-think/
https://www.reuters.com/business/vance-bessent-questioned-tech-giants-ai-security-before-anthropics-mythos-2026-04-10/
https://www.wired.com/story/openai-backs-bill-exempt-ai-firms-model-harm-lawsuits/
https://newrepublic.com/article/208786/sam-altman-giving-openai-makeover-woo-democrats
https://futurism.com/artificial-intelligence/openai-ubi-superintelligence
https://edition.cnn.com/2026/04/10/tech/suspect-arrest-openai-ceo-sam-altman
https://www.wired.com/story/made-in-china-inside-chinas-selective-war-on-the-scam-economy/
https://www.elconfidencial.com/tecnologia/2026-04-10/china-evacua-pueblos-motivo-inquietante-1qrt_4334454/
https://www.businessinsider.es/tecnologia/china-convierte-inteligencia-artificial-asignatura-obligatoria-desde-primaria_6952962_0.html
https://newatlas.com/robotics/robot-guide-dog/
https://www.theguardian.com/technology/2026/apr/09/elon-musk-xai-colorado-lawsuit
https://www.techradar.com/pro/the-bifurcation-of-the-internet-is-coming
Quiero que hagas todo en una sola respuesta, sin pedirme confirmación en medio y tomándote tu tiempo para pensar, organizar y ejecutar la propuesta.
---
Tono y estilo
- Sarcástico e irónico, informativo pero entretenido.
- Estructura de mi podcast: yo narro y tú (GiPiTi) intervienes con humor mordaz una vez por cada bloque.
- Usa referencias culturales cuando encajen y evita clichés vacíos.
- El tono general de hoy se basa en que los momentos decisivos de la IA cada vez ocurren mas rápido; momento GPT, al año DeepSeek, a los 6 meses ClawBot, a los 3 meses Claude Mithos (los tiempos son aproximados, compruebalos y corrigelos si hace falta). Aun así, solo unos pocos nos sorprendemos ya, en este caso ha sido la gente de bien (empresas, gobiernos y millonarios), el público en general ni se inmuta, están muy liados scrolleando.
---
Tareas que debes hacer con las noticias que te doy
1. Guion del podcast
- Duración aproximada: entre 3000 palabras (~22 minutos).
- Divide en bloques:
- Introducción impactante.
- Desarrollo ágil: cada noticia en su bloque (si hay datos repetidos, únelos en el mismo bloque).
- Extructura del contenido: el primer bloque (las 4 primeras noticias bien explicadas, con todos los datos importantes, en profundidad, pues dará el título al capitulo y da para reflexionar. Resumen; lo que nos viene no, lo que ya está aquí.
https://www.businessinsider.es/tecnologia/nuevo-modelo-ia-anthropic-enciende-alarmas-wall-street_6956392_0.html
https://www.cityam.com/wall-street-chiefs-summoned-over-nightmare-anthropic-cyber-threat/
https://www.wired.com/story/anthropics-mythos-will-force-a-cybersecurity-reckoning-just-not-the-one-you-think/
https://www.reuters.com/business/vance-bessent-questioned-tech-giants-ai-security-before-anthropics-mythos-2026-04-10/
el segundo bloque (4 noticias, idem), resumen; el pobre Sam (le dan por todos los lados)
https://www.wired.com/story/openai-backs-bill-exempt-ai-firms-model-harm-lawsuits/
https://newrepublic.com/article/208786/sam-altman-giving-openai-makeover-woo-democrats
https://futurism.com/artificial-intelligence/openai-ubi-superintelligence
https://edition.cnn.com/2026/04/10/tech/suspect-arrest-openai-ceo-sam-altman
el tercer bloque (3 noticias, idem) Resumen; hay algunos que tienen muy claro a que juegan.
https://www.wired.com/story/made-in-china-inside-chinas-selective-war-on-the-scam-economy/
https://www.elconfidencial.com/tecnologia/2026-04-10/china-evacua-pueblos-motivo-inquietante-1qrt_4334454/
https://www.businessinsider.es/tecnologia/china-convierte-inteligencia-artificial-asignatura-obligatoria-desde-primaria_6952962_0.html
Y el último bloque, las 3 restantes, mas resumidas en un bloque más dinámico y acido) Resumen; Nada nuevo bajo el sol, pero nos debería de sorprender.
https://newatlas.com/robotics/robot-guide-dog/
https://www.theguardian.com/technology/2026/apr/09/elon-musk-xai-colorado-lawsuit
https://www.techradar.com/pro/the-bifurcation-of-the-internet-is-coming
- Cierre con reflexión sarcástica.
Seguimos con nuestras vidas, sin darnos cuenta de que cada vez son menos nuestras, tan solo los expertos en ciberseguridad, los que ven peligrar su dinero y cuatro cientificos con escrupulos (a los que se les ve como locos Hinton, Bengio, etc) se preocupan, el resto está bastante liado con sus vidas, el precio de la gasolina o el mantenimiento de sus perfiles en rrss como para preocuparse.
Y luego estamos los miembros del rebaño, que llevamos tiempo inquietos y no dejamos de sorprendernos.
- Mantén el dinamismo: intercala narración de Aiberto y el comentario breve y mordaz de GiPiTi (Máximo uno por bloque).