Revista HUMANía

La IA de Google muerde la mano que le da de comer. A Google.

BBC

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Perro de aspecto callejero y ojos electrónicos muerde una manga con un gemelo de Google mientras una mano le ofrece monedas.Imagen creada con IA
Imagen creada con IA · Modelo: ChatGPT.

La IA de Google empieza a hincarle el diente al negocio que financia su desarrollo. Según la BBC, los resúmenes generados por inteligencia artificial están afectando a los ingresos publicitarios del buscador. Tras sus resultados, Alphabet cayó casi un 13% en bolsa y perdió más de 500.000 millones de dólares de valor bursátil. Dar respuestas directamente tiene un precio. Y esta vez también lo paga Google.

El comensal se está comiendo al anfitrión

Las cifras que recoge la BBC contienen una contradicción deliciosa: los ingresos trimestrales de Alphabet crecieron un 25%, hasta los 127.600 millones de dólares, pero sus beneficios cayeron un 25%.

Además, registró un flujo de caja libre negativo de más de 9.000 millones: tras sus operaciones e inversiones, salió más efectivo del que entró. Eso no significa que Google haya dejado de ser rentable; significa que su carrera inversora está absorbiendo más dinero del que genera después de esos desembolsos.

Mientras tanto, los resúmenes de IA afectan a la venta de anuncios del buscador. Google necesita transformar su producto para competir, pero esa transformación está presionando su principal fuente de ingresos. La revolución viene con una pequeña cláusula: puede comerse al patrocinador.

Amazon pide paciencia. Y otra chequera

Amazon tampoco tranquilizó al mercado. Según la BBC, presentó un flujo de caja negativo de 42.000 millones de dólares y sus acciones bajaron un 6% en las operaciones posteriores al cierre.

Andy Jassy defendió la posibilidad de que dos negocios de Amazon alcancen, cada uno, el billón de dólares de ingresos en cinco a diez años. No concretó cuáles.

La IA puede transformar ambos negocios y crear otros. Lo que estas cifras no demuestran es que toda inversión vaya a recuperarse. Para eso harán falta clientes, márgenes y resultados.

El futuro admite muchas promesas. La caja exige números.

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