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Palmer Luckey pone al mejor amigo del hombre al servicio de sus peores ideas

Ciencias, empresas

Palmer Luckey y Ben Lamm han ideado Warhound para clonar y modificar genéticamente perros destinados a tareas militares, policiales y de emergencia. La promesa es mejorar su salud. El negocio también exige que rindan.

Imagen creada con IA de Palmer Luckey paseando por Long Beach con un perro rubio de ojos azules equipado con protección táctica y sensores.Imagen creada con IA

Palmer Luckey y los perros militares protagonizan otra idea de futuro en la que alguien acaba yendo al frente. El cofundador de Anduril y Ben Lamm, de Colossal Biosciences, han ideado Warhound, una empresa que pretende clonar y modificar genéticamente perros para militares, policías y equipos de emergencia. Mejorar su salud, protegerlos y conseguir que rindan más en misiones peligrosas. Todo muy pensado para el animal. Salvo preguntarle.

Doscientos millones y una correa

Warhound arranca con 200 millones de dólares de financiación, según D Magazine. La empresa sostiene que más del 80 % de los perros militares estadounidenses procede de Europa y que menos de la mitad de los adquiridos acaba siendo apta para el servicio. Su propuesta: conservar material biológico de los mejores ejemplares, clonarlos y modificar sus genes para producir animales más saludables y adecuados para esas tareas.

El perro deja así de ser solamente un compañero: también es un problema de abastecimiento. Siglos de fidelidad para acabar convertido en una dependencia estratégica del proveedor europeo.

Modificar al perro, equiparlo y llamarlo bienestar

En su entrevista con GamesBeat, Lamm plantea reducir predisposiciones a enfermedades como la displasia de cadera y la atrofia muscular. Anduril aportará protección corporal y tecnología para compartir información con los guías. El equipamiento irá sobre el animal: las modificaciones genéticas y los dispositivos externos son partes distintas del proyecto.

También conviene precisar el reparto. Luckey ayudó a concebir la idea, pero no tiene acciones ni forma parte del consejo. Lamm sí está en él; la dirección recae en David Spirk, con trayectoria en el Pentágono y Palantir. Al cachorro le han organizado el futuro entre especialistas en defensa. El orientador laboral debía de estar ocupado.

El perro mejorado todavía es una promesa

Según TechCrunch, esperan nacimientos a principios de 2027 y entrada en servicio en unos dos años. Son previsiones, no resultados demostrados.

Warhound anuncia la participación de American Humane para supervisar sus programas y facilitar la adopción de los perros retirados. Reducir enfermedades y proteger a animales que ya trabajan detectando explosivos o buscando personas sería valioso. Pero esa finalidad también sirve para envolver una pregunta bastante menos cómoda: ¿En serio vamos a rediseñar seres vivos para que encajen mejor en nuestras guerras?

El bienestar tendrá que acreditarse durante toda su vida, no darse por demostrado en una presentación para inversores.

Al mejor amigo del hombre le vamos a mejorar los genes. Al hombre, de momento, le dejamos las mismas ideas.

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