La semana pasada, Donald Trump y seis consejeros delegados de empresas de IA firmaron un acuerdo que él definió como “moralmente vinculante”; firmantes citados incluyen a Elon Musk, Mark Zuckerberg, Jensen Huang y Dario Amodei, según The Guardian.
Semafor reportó que Zuckerberg contribuyó a redactar el texto y llevó un borrador antes de la reunión.
Trump ordenó que los documentos oficiales sustituyan “artificial intelligence” por “super intelligence”; Musk respondió renombrando una filial de SpaceX de SpaceXAI a SpaceXSI, según el artículo.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, nombró a Musk, Palmer Luckey y Emil Michael para un taskforce llamado Project Meridian, con un informe público en 120 días.
Trump anunció además la designación de Jay Clayton, director de los servicios de inteligencia, como el nuevo responsable de IA de la administración; Clayton conservará su cargo como director de inteligencia, añade el texto.
The Guardian cita que el anterior zar, David Sacks, mantuvo intereses financieros en empresas de IA mientras actuaba en la Casa Blanca.
“Es casi como una constitución, y las personas más importantes del mundo la firmaron, y yo la firmé como presidente, y realmente es una forma de protección”, dijo Trump. Es bien sabido que las constituciones son legalmente vinculantes, algo que el acuerdo entre Zuckerberg y Trump no es