El tribunal de distrito de Tokio falló que la voz humana puede protegerse como un aspecto de los derechos de publicidad en una demanda presentada por el actor Kenjiro Tsuda contra una cuenta anónima de TikTok que, según él, clonó su voz entre julio de 2024 y septiembre de 2025.
La jueza Aya Takahashi dijo que el uso no autorizado de la voz de un intérprete puede considerarse una infracción de los derechos de publicidad y que la protección aplica cuando la voz se usa para aprovechar su atractivo comercial.
El tribunal no ordenó la retirada de los vídeos porque el usuario los había borrado tras la presentación de la demanda; la cuenta llegó a superar los 200.000 suscriptores y, según la denuncia citada por Kyodo, habría generado ingresos mensuales estimados entre ¥75.000 y ¥500.000 (Entre 420€ y 2800€ aprox.)
TikTok afirmó que revisará la sentencia y que pretende equilibrar desarrollo tecnológico y protección de derechos.
Referencia: 1 € ≈ ¥178,3.