La semana pasada el Tercer Circuito de apelaciones de EE. UU. ratificó una decisión que considera que Ross Intelligence violó derechos de autor al usar material de Thomson Reuters extraído de la base Westlaw para entrenar su buscador legal.
El tribunal concluyó que Ross copió literalmente los «headnotes» editoriales de Westlaw y que ese uso no fue transformador, citando el fallo federal de Delaware que dijo que Ross lo hizo para facilitar el desarrollo de una herramienta competitiva.
Ross cerró en 2021 poco después de presentarse la demanda; la empresa ha anunciado su intención de recurrir al Tribunal Supremo.
Analistas y grupos de la industria difieren sobre la amplitud del precedente: algunos sostienen que el caso no es idóneo para definir el futuro del entrenamiento de modelos generativos porque Ross ya no existe, su producto no era generativo y el asunto llegó en revisión interlocutoria.
El artículo cita además que hay otros juicios pendientes, como la demanda de Concord Music Group contra Anthropic por uso de letras de canciones.
Sam Altman, CEO de OpenAI, ha sostenido durante mucho tiempo que la carrera por la IA terminaría si se derogara esta disposición clave de la ley de derechos de autor