Según reportes, Rusia está usando drones controlados por IA que toman decisiones de ataque de forma autónoma, apoyados por chips de Nvidia. Esta tecnología plantea dilemas éticos y riesgos operativos: la delegación letal a sistemas autónomos aumenta la probabilidad de errores y de violaciones del derecho humanitario. Expertos advierten sobre la necesidad urgente de marcos internacionales que regulen o prohíban el uso de armas autónomas letales para proteger civiles y garantizar responsabilidad por ataques indiscriminados.
“Estamos peligrosamente cerca de cruzar una línea roja moral: el ataque autónomo de máquinas contra seres humanos”.
Revista HUMANía
Rusia usa drones controlados por IA para atacar civiles ucranianos