Robots compañeros y conexión humana. Desde la ola inicial de robots con personalidad alrededor de 2017, empresas como Ollobot desarrollan dispositivos que se mueven por la casa, hablan, bromean y responden al usuario para crear vínculos emocionales. Estos sistemas combinan sensores, movilidad y modelos conversacionales para ofrecer compañía y asistencia en el día a día. Aunque promueven interacción y confort, su eficacia depende del diseño, la privacidad de los datos y la integración con entornos domésticos reales. El artículo de IEEE Spectrum examina cómo esta generación de robots vuelve a situar la relación humano‑máquina en espacios íntimos.
Revista HUMANía
Robots compañeros y conexión humana