En un comentario para The Guardian, Robert Reich relata que figuras dispares como Bernie Sanders y Steve Bannon pidieron en Washington detener la IA y sus datacenters, y ambos atacaron a las élites corporativas que se lucran con la tecnología.
Reich cita datos del Bureau of Labor Statistics (mediados de 2026) que muestran que la proporción de la economía destinada a salarios cayó a un mínimo histórico del 52,9%.
Señala encuestas que indican rechazo público a los datacenters (unos 70%) y temor a la IA (más del 60%), y menciona una encuesta NBC en la que el 54% opina que las personas poderosas hacen lo que quieren en la política y una Times‑Siena donde el 43% asocia “elitista” con los republicanos frente al 33% con los demócratas.
Reich advierte que la concentración de beneficios en empresas de IA y el impacto en empleo y salarios podrían convertir la oposición a la IA en un punto de inflexión del populismo económico en EE. UU.; también recoge que asesores demócratas, según Politico, aconsejan callar sobre la IA en campañas por temor al gasto pro‑IA en las elecciones de medio término.
Para gran parte de Estados Unidos, resulta cada vez más evidente que las grandes corporaciones se han estado enriqueciendo a costa de los trabajadores, que han tenido que sufrir las consecuencias