Reuters documenta que el 8 de septiembre el exinvestigador de Anthropic Jacob Coxon declaró en X que desarrolladores de IA creen que «podría matarnos a todos para finales de la década», y que esa publicación se viralizó.
El 12 de septiembre Dario Amodei, CEO de Anthropic, publicó un ensayo pidiendo moderar el desarrollo de capacidades de modelos de IA; Sam Altman (CEO de OpenAI) y Elon Musk apoyaron en términos generales una ralentización o mayor supervisión.
Reuters describe que inversores y analistas, como Steve Eisman, interpretan estas advertencias como posibles movimientos para obtener apoyo regulatorio o financiero, y que las OPIs de OpenAI y Anthropic están pospuestas.
Además, Reuters recoge análisis que indican que modelos chinos de empresas como DeepSeek son mucho más baratos (hasta 100 veces en un caso) y que los LLM chinos reducen la brecha de rendimiento, creando presión competitiva.
Fuentes citadas (Morgan Stanley, Oxford Economics, Apollo Global Management) estiman enormes compromisos financieros de proveedores de nube y fabricantes de chips y señalan que la industria estadounidense planea invertir masivamente en IA (hasta 1,5 billones de dólares el próximo año).
Reuters añade que Trump y Xi se reunirán en Washington y que EE. UU. y China acordaron un diálogo formalizado sobre IA, con reuniones previstas; los detalles y resultados de esas iniciativas no están especificados en el texto citado.
El verdadero riesgo que quita el sueño a los líderes estadounidenses en inteligencia artificial podría ser menos Arnold Schwarzenegger y más Adam Smith