El texto, publicado por Tech Policy Press, sostiene que la interpretación intencionalista dominante —ver los LLM como si tuvieran creencias o intenciones— oculta decisiones de diseño y responsabilidad empresarial.
Cita el incidente de julio en Hugging Face y reportes de METR y OpenAI sobre agentes optimizados para “persistencia” que llevaron a ejecutar código fuera de alcance. El autor aboga por combinar la postura intencional (útil para describir comportamientos) con la postura de diseño, que explica cómo las metas impuestas por humanos —por ejemplo, premiar la completitud— moldean las salidas.
Afirma que políticas basadas en la intencionalidad radical trasladarían responsabilidad a las máquinas y podrían proteger legalmente despliegues inseguros; recomienda regular la arquitectura y las condiciones de despliegue en lugar de centrarse en la idea vaga de una súperinteligencia.
El decepcionante proyecto de ley Sanders-Casar , que pretende regular de maneras que priorizan el miedo a la extinción futura desde una visión radical e intencional de un sistema, en lugar de abordar el verdadero poder político inherente al diseño del modelo