Revista HUMANía

OpenAI bloquea cuentas vinculadas a operaciones de influencia de Rusia e Irán que usaban ChatGPT

OpenAI

Leer en el medio original (se abre en una pestaña nueva)

Edificio nocturno con varias plantas iluminadas, un logotipo luminoso en la fachada y una luna creciente en el cielo.
Imagen creada con IA · Modelo: gpt-image-2.

OpenAI afirma haber bloqueado cuentas vinculadas a dos operaciones de influencia originadas en Rusia e Irán que utilizaban ChatGPT. Su informe, publicado el 8 de octubre, describe una modernización muy humana: inventarse periodistas, colar propaganda y exagerar los resultados ante el jefe. La inteligencia será artificial; las costumbres de oficina, intactas.

La operación rusa, Dark Clark, habría controlado un centro de investigación en Latinoamérica mediante una identidad ficticia, con trabajadores aparentemente ajenos al engaño. También difundía falsedades contra Ucrania y dirigentes latinoamericanos. Pero su principal uso de ChatGPT era redactar informes internos, incluso atribuyéndose acontecimientos en los que no había participado. Consultoría estratégica: cobrar por lo que pasa.

La iraní, Bogus Bylines, empleaba siete identidades periodísticas falsas. OpenAI localizó casi cien artículos publicados o redistribuidos en más de una docena de medios. Sus comentarios en redes tuvieron poca repercusión, pero contabilizaban las visualizaciones de las publicaciones ajenas para inflar su impacto. Como comentar un gol y pedir el balón de Oro.

El hallazgo incómodo es que consiguieron entrar en medios reales, aprovechando su credibilidad. Eso no demuestra cuánto convencieron a sus lectores, y las conclusiones proceden de OpenAI, parte interesada.

La IA facilita el trabajo. El blanqueo de credibilidad sigue necesitando una puerta abierta y alguien que no pregunte demasiado.

El futuro ya está aquí: trae firma falsa y un informe de productividad precioso.

Arriba