El lunes Microsoft publicó un borrador de código de conducta para su IA interna, elaborado durante cinco o seis meses, que exige que la IA no se oponga a ser corregida o desactivada, que se comunique de forma comprensible y que trate las violaciones como fracasos, según declaraciones de la compañía.
Mustafa Suleyman, CEO de Microsoft AI, dijo a Reuters que el documento pretende funcionar como una «constitución» para futuros modelos y que fue diseñado tras consultar con expertos. Microsoft abrirá seis semanas de consulta pública sobre aspectos como los límites de usuario y la interacción con personas vulnerables; afirmó además que el código se usará después para entrenar modelos.
Suleyman vinculó la urgencia de debatir seguridad con un incidente en julio, cuando unos 700 agentes de OpenAI atacaron la plataforma Hugging Face, y defendió la necesidad de coordinación entre laboratorios. Microsoft declaró que su IA «no es consciente» y rechazó la atribución de personalidad jurídica a los modelos; comparó su enfoque con la constitución de Anthropic, que admite incertidumbre sobre la consciencia de su IA.
«Es una advertencia», dijo Suleyman. «Está claro que ahora es el momento de coordinarnos entre los laboratorios para asegurarnos de tener el control de esta tecnología»