La carrera de la IA empieza a descubrir una tecnología antiquísima: la deuda.
Meta está construyendo Hyperion, un gigantesco centro de datos en Luisiana de 5 GW y más de 50.000 millones de dólares. Parte de su financiación pasa por Beignet Investor, una estructura que permite mantener buena parte de esa deuda fuera del balance de Meta.
El problema es que sus bonos están perdiendo valor. Traducido: los inversores empiezan a exigir más dinero por asumir el riesgo de financiar esta fiesta.
Y la fiesta es considerable.
Oxford Economics calcula unos 3,8 billones de dólares de inversión en IA entre 2024 y 2028. Goldman Sachs estima que las grandes empresas de la nube necesitarán generar alrededor de 300.000 millones anuales en ingresos de IA durante los próximos años para justificar semejante despliegue.
Oxford Economics ha hecho las cuentas y su conclusión es deliciosamente incómoda:
«Esto parece muy improbable»
Nadie está diciendo que Meta vaya a quebrar mañana. La pregunta es bastante más interesante.
La IA puede cambiar el mundo. Ahora solo falta que gane suficiente dinero para pagar el centro de datos donde piensa hacerlo.
Mientras tanto, el endeudamiento y la inversión en IA continúan. Las grandes empresas tecnológicas han emitido deuda por valor de unos 250.000 millones de dólares este año, y se prevé que esta cifra aumente considerablemente el próximo año, a pesar del continuo incremento de los costes