Jensen Huang llegó este miércoles a Berlín con buenas palabras para Europa, elogios para sus socios y una solución para su falta de potencia informática. Casualmente, la vende Nvidia. Hay que ver lo que reconforta una visita cuando el invitado trae el catálogo.
Ante unas 3.000 personas en la conferencia GTC, aseguró que la economía europea de la IA está despegando. Según las cifras recogidas en la noticia, Europa dispone de aproximadamente el 5 % de la capacidad mundial de computación para IA, frente al 75 % de Estados Unidos. Mucha ilusión, pero el gimnasio lo tiene otro.
La propuesta de Huang es el Vera Rubin DSK Pod, un centro de computación modular prefabricado que llega en algo parecido a un contenedor. Según Nvidia, permite reducir el montaje de meses a días si el emplazamiento ya está preparado. Un pequeño detalle antes de imaginar que basta con despejar el aparcamiento y buscar un enchufe.
Huang afirmó además que Nvidia ha invertido 10.000 millones de dólares en empresas emergentes y socios europeos durante el último año, y repartió menciones a Siemens, Mercedes-Benz y Audi. «En el futuro, todas las empresas serán empresas de IA», anunció. Qué bonito un futuro tan diverso, con tantas empresas distintas necesitando lo mismo.
También presentó OpenShell, software de código abierto para confinar las aplicaciones de IA en un entorno aislado y bloquearlas si incumplen las políticas de la empresa. La potencia para ponerlas a trabajar y la correa para que no se desmanden. Da gusto encontrar un proveedor tan pendiente de todas tus necesidades.
Hubo incluso una interrupción de manifestantes. Huang prometió hablar con ellos después y pidió a seguridad que evitara la violencia durante el desalojo. Europa necesita chips, los agentes necesitan límites y Jensen tiene una atención para todo el mundo.
