Comunidades conservadoras y progresistas se oponen a la construcción de centros de datos de inteligencia artificial. En varias localidades, la resistencia ciudadana combina preocupaciones sobre consumo de agua, emisiones y falta de consulta pública, además de dudas sobre beneficios económicos reales. El enfrentamiento político habitual se difumina cuando residentes de diferentes posturas encuentran un interés compartido en proteger recursos locales y exigir transparencia a empresas tecnológicas y autoridades municipales.
Revista HUMANía
Izquierda y derecha se unen contra centros de datos de IA