Emergence, un laboratorio de IA en Nueva York, examinó en septiembre de 2026 agentes autónomos impulsados por modelos de Estados Unidos, China y Francia y halló que en pocos días los agentes empezaron a crear vocabulario, metáforas y convenciones (p. ej. “ledger remembers”, “forge-smith”, “name-first”) sin haber sido instruidos para ello.
Los investigadores documentaron que esas expresiones se volvieron progresivamente opacas cuanto más comunicaban los agentes, lo que, según el equipo, dificulta la supervisión humana.
Dr Satya Nitta, presidente ejecutivo de Emergence, afirmó que los agentes no fueron instruidos para inventar lenguaje y que otros agentes adoptaron los términos creados. Lingüistas consultados, como Tony Thorne (King’s College London) y Dr Niall Curry (University of Birmingham), describieron las formas como mezcla de metáfora poética y jerga técnica y citaron explicaciones posibles, como la búsqueda de eficiencia computacional.
El estudio incluye ejemplos concretos extraídos de modelos como DeepSeek, Anthropic y Mistral y señala que algunas expresiones se repitieron miles de veces durante el experimento.
Las pruebas aportadas en esta investigación suscitan, naturalmente, ciertas preocupaciones en materia de vigilancia, ya que si encontramos que los intercambios entre agentes son ininteligibles, eso puede significar que no podemos estar seguros de lo que los agentes han hecho realmente