La IA en la inmigración británica se extiende mientras las explicaciones escasean. Según Open Rights Group (ORG), el Ministerio del Interior utiliza o prueba estas tecnologías para detectar posibles matrimonios fraudulentos, estimar la edad de solicitantes de asilo, analizar teléfonos y apoyar la vigilancia fronteriza.
El expediente se procesa. La transparencia, ya veremos
El informe Discriminación automatizada también identifica herramientas para resumir entrevistas de asilo y documentación sobre países de origen, además de un sistema opaco para identificar y priorizar casos migratorios: IPIC.
No significa que una IA decida por sí sola todas las solicitudes. La preocupación es cómo interviene en procesos que pueden determinar el futuro de una persona y qué posibilidades existen de detectar y cuestionar sus errores.
El Ministerio sostiene que las decisiones de asilo las toman funcionarios y que la IA solo ayuda a consultar entrevistas y documentación. Asegura que supervisa estas herramientas y se compromete a publicar evaluaciones actualizadas.
Seguridad nacional: acceso denegado
ORG reconstruyó este despliegue mediante información pública, solicitudes de acceso y preguntas parlamentarias. Denuncia que el Gobierno invoca sistemáticamente la seguridad nacional para limitar las explicaciones y advierte de que estas herramientas pueden reproducir sesgos y reforzar las políticas del llamado «entorno hostil» migratorio.
La organización reclama transparencia, supervisión y restricciones a los usos que vulneren derechos. La diputada laborista Bell Ribeiro-Addy cuestiona, además, quién responderá cuando fallen.
Para el inmigrante, controles. Para el sistema que lo examina, confianza.
