Anthropic ha estudiado qué trabajos pueden hacer los robots actuales, y trae buenas noticias: todavía sale más barato contratar humanos. Disfrutad del privilegio.
Según el estudio, los robots ya son capaces de realizar el 74% de las tareas físicas de la economía estadounidense, equivalentes al 34% de todas las horas trabajadas. El pequeño detalle es que buena parte de esas habilidades funcionan en fábricas, almacenes y otros entornos controlados. En el mundo real, ese lugar lleno de escaleras, cables y humanos imprevisibles, la cosa se complica.
Solo el 2% de las tareas físicas pueden realizarlas actualmente en entornos realmente no estructurados. Conducir es una de las excepciones, por eso taxistas, conductores y trabajadores de almacén aparecen entre los empleos más expuestos.
Y entonces llega nuestra salvación: el dinero.
Aunque técnicamente puedan hacer muchísimo, los robots solo resultan económicamente competitivos frente a los humanos en el 0,3% de las tareas laborales. Seguimos siendo una tecnología extraordinariamente barata. Enhorabuena a la especie.
Si el precio de los robots continúa cayendo al ritmo histórico, Anthropic calcula que podrían tardar unos 40 años en resultar competitivos en apenas el 10% del trabajo.
Además, todavía tienen algunos problemillas menores: manipular objetos con nuestra destreza, desenvolverse en lugares imprevisibles, superar regulaciones y conseguir que alguien prefiera un robot para cuidar a su hijo.
Eso sí, juntando robots e inteligencia artificial, alrededor del 80% del trabajo estadounidense ya está expuesto técnicamente a alguna forma de automatización.
El 20% restante depende especialmente del contacto humano, las relaciones personales o habilidades físicas que las máquinas todavía no dominan.
Así que tranquilo.
No somos imprescindibles. Simplemente seguimos siendo más baratos.