Donald Trump Jr. y Eric Trump participaron en inversiones que conectaron a sus empresas con un préstamo del Pentágono de 620 millones de dólares, un contrato de robótica del Cuerpo de Marines por 24 millones y un contrato aéreo de la Fuerza Aérea no divulgado, según The Guardian.
Michael Dell ganó un contrato del Pentágono cercano a 9.000 millones. La Casa Blanca, con apoyo de asesores como David Sacks, se ha opuesto públicamente a nuevas reglas sobre IA, argumentando competitividad frente a China; Sacks y otros han influido en decisiones ejecutivas, según el artículo.
Investigaciones y reportes citados por The Guardian vinculan inversiones de los Trump con beneficios federales: análisis indican al menos 3.200 millones en contratos directos para 15 empresas relacionadas con fondos de los hermanos, aunque la mayor parte proviene de SpaceX y Anduril.
Periodistas y legisladores han planteado posibles conflictos de interés y pidieron investigaciones; la Casa Blanca y los involucrados han negado favoritismos en los casos citados.
El artículo también documenta renuncias de investigadores de seguridad en OpenAI y Anthropic, y una demostración de riesgo: una firma de ciberseguridad dijo haber usado IA para crear un gusano autorreplicante que podría haber comprometido miles de millones de cuentas, pero Tencent parcheó la vulnerabilidad sin cuentas afectadas, según la pieza.
El apoyo a Trump entre las figuras de la industria proviene, en cambio, de un grupo más reducido: Sam Altman y Greg Brockman, de OpenAI, han donado decenas de millones de dólares a un super PAC pro-Trump y al comité de investidura de Trump, aunque también han realizado donaciones a demócratas en el pasado