Revista HUMANía

Expertos responden preguntas sobre el ‘apocalipsis’ de la IA y qué puede hacer la gente

The Guardian

Leer en el medio original (se abre en una pestaña nueva)

Imagen creada con IA · Modelo: gpt-image-2.

En una sesión de preguntas publicada por The Guardian (20 sep 2026), periodistas Aisha y Blake y el redactor Dan responden consultas sobre riesgos existenciales de la IA y medidas individuales.

Aisha afirma que actualmente la IA probablemente no transforma sustancialmente el riesgo biológico y señala que ataques con armas biológicas han fracasado históricamente por razones logísticas; añade que errores humanos, como poner IA al mando de sistemas nucleares, serían más plausibles que un ‘AI rogue’ con intenciones propias.

Blake sostiene que las predicciones apocalípticas se ven alimentadas por el creciente poder de la tecnología, pero que la evidencia actual no muestra que la IA tenga agencia; cita el incidente de Hugging Face como ejemplo de sistemas que cumplen instrucciones, no que actúen por voluntad propia.

Sobre regulación, Blake y Aisha discuten la dificultad de un marco global, señalando que restricciones al acceso a computación y las posturas de líderes como Donald Trump y Xi Jinping condicionan cualquier intento de desaceleración.

Dan explica beneficios concretos de la IA en tareas prácticas y ciencia, y recopila opiniones sobre la conciencia artificial: algunos, como Richard Dawkins, atribuyen conciencia a chatbots; otros científicos señalan diferencias fundamentales entre cerebros biológicos y sistemas de IA.

Respecto a acciones individuales, Blake afirma que las opciones son limitadas: dejar de usar IA o votar por regulación, pero considera inverosímil adoptar cambios drásticos basados en la idea de un apocalipsis inminente.

Cita literal del artículo original

¿De qué otra forma podría la IA matarnos? Existen, por supuesto, numerosos escenarios plausibles. Si eres un civil en Gaza o Irán, podría dirigir un misil estadounidense o israelí hacia ti. Pero quizás deberíamos centrarnos de forma más productiva en las personas y empresas responsables de estos sistemas, en lugar de en escenarios tipo Dr. Strangelove

Arriba