La complejidad entre agentes autónomos es el riesgo más relevante en la IA empresarial hoy. La interacción entre flotas de agentes (cada una con reglas, dependencias y llamadas a servicios), crea comportamientos emergentes difíciles de prever y gobernar. Sin una visibilidad clara, pruebas integradas y estándares de comunicación, los fallos se propagan, aumentan los vectores de ataque y complican la responsabilidad. Por eso las empresas deben apostar por inventarios de agentes, trazabilidad de llamadas, políticas de control y plataformas que reduzcan la fragilidad entre sistemas. Abordar la complejidad entre agentes es esencial para escalabilidad y seguridad.
Revista HUMANía
El verdadero riesgo en la IA empresarial no son los agentes autónomos, sino la complejidad entre ellos