Un nuevo análisis revela que Estados Unidos está añadiendo el doble de capacidad de generación a gas que China en respuesta al auge de la inteligencia artificial. La expansión busca garantizar energía estable para centros de datos y cargas variables de IA, pero reabre el debate sobre emisiones de carbono, dependencia de combustibles fósiles y la necesidad de integrar renovables y baterías. Expertos citados en el informe advierten que la solución energética para la IA debería equilibrar fiabilidad, costes y objetivos climáticos para evitar atajos que comprometan metas de descarbonización.
Revista HUMANía
EE. UU. añade gas para alimentar el auge de la IA