Dario Amodei presentó una propuesta que plantea tres pilares: acceso a nivel de empleados para evaluadores externos, acuerdos entre estados democráticos sobre estándares de seguridad y coordinación global, incluida China, en materia de seguridad de la IA.
La propuesta generó escepticismo entre críticos, investigadores y exfuncionarios, que afirmaron que las empresas de IA buscan elegir a sus propios evaluadores, obtener exenciones antimonopolio y socavar la legislación.
Varios críticos citados incluyen a Rahm Emanuel, Sarah Myers West, Alex Bores, David Sacks y Álvaro Bedoya. OpenAI y Anthropic no respondieron de inmediato a solicitudes de comentarios.
Además, el texto señala que la legislación sobre IA en EE. UU. se estancó por la presión de grupos corporativos; las startups sienten presión por lanzar productos antes de OPVs multimillonarias; y que figuras políticas como el presidente Donald Trump y el presidente de la Cámara Mike Johnson han rechazado frenar el desarrollo de la IA, priorizando la competitividad frente a China.
La propuesta de Amodei sobre el ritmo de desarrollo ha generado un fuerte escepticismo entre críticos e investigadores, quienes alegan que las empresas de IA están intentando adelantarse a una regulación gubernamental más estricta y mantener el statu quo de poder dentro de la industria