Kim Jong Un quiere que Corea del Norte alcance la «superioridad absoluta» en drones e incorpore más inteligencia artificial a sus armas. Lo anunció durante una exhibición militar, según KCNA, citada por Reuters el 30 de octubre. La modernización tiene una dirección bastante clara: matar mejor.
Ucrania pone los muertos. Pyongyang toma apuntes
Según la inteligencia surcoreana citada por Reuters, Corea del Norte ha enviado más de 16.000 efectivos a Rusia desde octubre de 2024 y ha adquirido experiencia en drones, guerra electrónica y operaciones combinadas. Es una evaluación de Seúl, no una cifra verificada de forma independiente por Reuters.
La guerra también exporta conocimientos. El problema es qué se decide hacer con ellos.
La exhibición reunió drones suicidas, misiles de crucero y lanzacohetes de 600 milímetros, según KCNA. RTHK también recoge la apuesta por los drones y la IA militar. Analistas citados por el medio ven en los aparatos pequeños un interés por armas baratas y fabricadas en masa. La destrucción también busca economías de escala.
En Corea del Norte «con IA», tampoco es una ficha técnica
Kim ya había ordenado producir drones suicidas en masa en 2024. En 2025, los medios estatales anunciaron pruebas de versiones con IA. Sigue sin estar claro qué decisiones toma esa tecnología, cuánto falla o quién puede detenerla.
Una exhibición no demuestra eficacia en combate. Y «equipado con IA» no significa que el arma elija y ataque objetivos por su cuenta. La propaganda vende superioridad; las pruebas disponibles no permiten certificarla.
La mirada HUMANía
La pregunta no es si el dron es inteligente. Es quién decide a quién se dispara y quién responde después. El control humano sobre las decisiones militares necesita capacidad real de frenar, no una firma que reparta culpas.
Nos prometieron que la IA nos quitaría el trabajo peligroso. Algunos gobiernos parecen más interesados en que les abarate el trabajo de matar.
