Consumer Reports ha puesto a prueba los precios de Uber y Lyft. Y los resultados huelen a algoritmo con hambre.
El mismo viaje, distinto precio. Bienvenido al capitalismo inteligente
Durante un mes, varios voluntarios consultaron simultáneamente el precio de los mismos trayectos. Misma ruta, prácticamente misma hora y, en muchos casos, el mismo minuto.
La diferencia media entre la tarifa más cara y la más barata fue del 42,4 %.
Uber asegura que todo depende de la oferta, la demanda y las condiciones del mercado, que pueden cambiar en cuestión de segundos.
Claro. En seis segundos puede cambiar el tráfico, desaparecer tres conductores y producirse una crisis mundial del petróleo.
Tu móvil sabe quién eres. Y cuánto puede sacarte
Consumer Reports sospecha que los algoritmos podrían utilizar información personal para ajustar los precios.
Uber dispone incluso de una patente relacionada con el análisis de sensores del móvil, capaces de estudiar cómo caminas. Y tu historial de viajes puede revelar dónde trabajas, qué lugares frecuentas o cuáles son tus rutinas.
¿Podrían utilizar esos datos para cobrarte según tu perfil personal? Técnicamente, existe esa posibilidad.
Pero atención: el estudio no demuestra que Uber o Lyft estén discriminando por sexo, ingresos o ideología.
Lo verdaderamente inquietante es que las empresas conocen el funcionamiento de sus algoritmos. Los clientes, no.
Tú pagas. Ellos calculan. Y el algoritmo guarda silencio, que para eso tiene estudios.
El conductor cobra menos. La plataforma, más
Según los datos recogidos por Consumer Reports, las plataformas llegan a quedarse con entre el 43 % y el 49,5 % de las tarifas.
En Uber, la comisión típica habría pasado del 32 % en 2022 al 42 % a finales de 2024.
Diez puntos porcentuales más en apenas dos años.
No está demostrado que ese aumento se deba a la inteligencia artificial, pero el reparto resulta bastante ilustrativo.
La tecnología venía a eliminar intermediarios
Y hemos terminado inventando un intermediario digital que se lleva casi la mitad.
El maravilloso descuento que no descuenta nada
Aquí llega la joya.
A un usuario le ofrecieron un trayecto por 82,08 dólares, rebajado generosamente a 65,95.
Detallazo.
El problema es que otros 40 usuarios recibieron precios cercanos a 65 dólares por ese mismo recorrido.
Consumer Reports considera que aquel supuesto descuento partía de un precio artificialmente inflado.
Es como venderte una barra de pan a 100 euros, rebajártela a uno y felicitarte por haber ahorrado 99.
Y hay un detalle especialmente delicioso: Uber y Lyft reconocen utilizar datos personales para personalizar descuentos, aunque rechazan que determinen las tarifas mediante discriminación personal.
La reflexión HUMANía
La inteligencia artificial permite calcular precios dinámicos con una precisión extraordinaria.
Pero también plantea una pregunta bastante incómoda:
¿Estamos pagando lo que cuesta un servicio o lo máximo que un algoritmo calcula que estamos dispuestos a soportar?
Consumer Reports no ha demostrado que Uber y Lyft cobren según quién eres. Sí ha documentado enormes diferencias de precio y una preocupante falta de transparencia.
Antes el taxímetro calculaba cuánto habías recorrido.
Ahora el algoritmo podría calcular cuánto puede recorrerte… la cartera.
Y encima te ofrece un descuento.
