Una brecha generacional en el Congreso complica la regulación efectiva de la inteligencia artificial. Varios legisladores, especialmente de mayor edad, muestran limitaciones en comprensión técnica y terminología básica, lo que dificulta debates informados y la creación de políticas adecuadas.
Esta falta de preparación puede derivar en normas insuficientes o contraproducentes frente a los retos de la IA, y subraya la necesidad de asesoría experta, formación continua y procesos legislativos más técnicos para cerrar la distancia entre tecnología y regulación.
¿Acaso alguien en el poder va a hacer algo para regular la IA? Probablemente no sea buena señal que los propios legisladores que gobiernan este país se hagan la misma pregunta