Futurism recoge la expresión «proxy de carne» para describir a empleados que copian y transmiten respuestas de un chatbot sin revisarlas.
La crítica de Gruhn se dirige a delegar el criterio y limitarse a retransmitir la salida automática. Supervisar, corregir errores y asumir responsabilidad humana es precisamente la alternativa recomendada, no la definición del término.
