Brendan Loper recibió mensajes sobre una viñeta viral que atribuían a él por mostrar su firma “BLOPER”, aunque no la había creado; la imagen fue generada con ChatGPT por usuarios que la difundieron.
Nieman Lab identificó además obras creadas por el chatbot que incluían las firmas de otros dibujantes del New Yorker como Harry Bliss, Emily Flake, Joe Dator, Pat Byrnes, Peter Vey y Jason Adam Katzenstein.
Loper dijo estar al tanto de que su obra había sido utilizada en entrenamientos de IA, pero afirmó que la falsificación de su firma le parecía una violación de su persona y de su marca personal.
El texto del artículo vincula estas prácticas con controversias legales previas sobre IA y marcas, citando la demanda de Getty Images contra Stability AI donde se consideró la recreación de marcas de agua; el artículo no aporta resultados judiciales específicos sobre los casos de firmas de dibujantes.
Estas firmas son quizás el recordatorio más evidente de cómo los modelos de IA fueron entrenados con un vasto corpus de textos, imágenes, vídeos y obras de arte que fueron extraídos sin permiso