El respaldo a los sindicatos en Estados Unidos ha crecido hasta alcanzar niveles que no se veían desde 1965, en un contexto en el que la automatización y la inteligencia artificial generan preocupación por la pérdida de puestos de trabajo.
El «apoyo a los sindicatos» refleja esta tendencia: el debate público incluye demandas por mayor protección laboral, formación y negociación colectiva ante cambios tecnológicos.
Encuestas recientes muestran que los trabajadores y la opinión pública consideran a los sindicatos como instrumentos relevantes para enfrentar los desafíos que trae la adopción de IA en el entorno laboral.
Ahora, años de desindustrialización —una política económica que culmina con la creciente amenaza de la automatización mediante IA— han puesto a los trabajadores en una situación precaria , mientras que los otrora fervientes grupos sindicales capitulan ante las fuerzas empresariales