HUMANía
HUMANIA: el algoritmo pasa el cepillo
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De la superinteligencia de Meta al Tinder espiritual de las iglesias, pasando por Freud, Altman y una tiktoker que se quedó en tierra.
Penúltimo domingo de agosto y aquí seguimos, contando cómo la IA se ríe de nosotros mientras aplaudimos. Meta reorganiza su circo para fabricar una superinteligencia, Suleyman se acuerda tarde de que humanizar a las máquinas es peligroso, Altman advierte de burbujas mientras nada en millones, y las iglesias ya venden salvación en modo big data. Todo ello aderezado con Freud, estudiantes inquietos y Musk intentando convencer a Zuckerberg de tirar 100.000 millones juntos. Una misa de titulares donde lo único sagrado es el sarcasmo.
Puntos clave
- Meta vuelve a reorganizarse con Alexandr Wang al frente, persiguiendo la “superinteligencia”.
- Mustafa Suleyman critica investigar la conciencia de la IA, tras haber fundado un asistente “amable y empático”.
- Sam Altman advierte de la burbuja de la IA mientras recauda miles de millones.
- Freud resucitado: la IA como nueva herida narcisista para la humanidad.
- Iglesias de EE. UU. usan big data y reconocimiento facial para “cuidar” a los fieles.
- Una tiktoker española pierde su vuelo por preguntar a ChatGPT si necesitaba visado.
- Estudio revela que la IA prefiere sus propios textos frente a los humanos.
- Estudiantes usan IA con entusiasmo, pero temen perder empleos y privacidad.
- Musk intentó que Zuckerberg se sumara a su oferta por OpenAI… y se llevó un “no, gracias”.
Transcripción
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Muy buenos días humano, Bienvenido a una nueva entrega de «HUMANIA», Es el penultimo domingo de Agosto, es tu podcast y soy Aiberto. El domingo que viene hacemos 300 capítulos y esto, como la IA, no para. Un espacio donde las noticias de inteligencia artificial se cuentan con la misma seriedad con la que Elon…
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Muy buenos días humano, Bienvenido a una nueva entrega de «HUMANIA»,
Es el penultimo domingo de Agosto, es tu podcast y soy Aiberto.
El domingo que viene hacemos 300 capítulos y esto, como la IA, no para.
Un espacio donde las noticias de inteligencia artificial se cuentan con la misma seriedad
con la que Elon Musk decide a qué startup darle cariño esta semana.
Nos tocará hablar de MacroHard, pero no será hoy.
Traemos nueve noticias que definen claramente como vamos, y hacia donde:
de burbujas a Metas superinteligentes, tiktokers traicionados, parejas imposibles,
estudiantes preocupados, delirios freudianos y de nuevo, la conciencia de la IA.
Como ya no somos relevantes ni para los algoritmos…
Y todo esto, no es nada. Aquí nos definimos hace tiempo como el rebaño…
Nos lo llamó despectivamente Mickowsky y nos gustó tanto que lo instauramos
como nombre para la comunidad AI IA HOY.
La causa principal es que nos da la sensación que es como la Inteligencia Artificial nos
trata a los humanos, si es así, es mejor asumirlo cuanto antes.
Pero no te engañes, como comentaremos, la IA no te manipula, no intriga contra tí,
no te vende lo que tienes que pensar… porque la IA, sigue siendo una herramienta…
la hostia de potente, pero sin intenciones propias, por ahora.
El problema, como siempre, es el humano que está detras, llámalo humano, llámalo
capital de inversión. Que tiene sus propios intereses. Y no te lo vas a creer, no siempre
coinciden con los tuyos. Aunque a veces si. Las iglesias de EEUU, ya usan macrodatos
para ayudar, apoyar, asistir a sus fieles. Cuidado, reconocimiento facial, datos financieros,
asistencia a liturgias, hasta les dan a cada uno una banderita según sus posibilidades
y necesidades, todo para que no se pierda ni un alma.
Luchar contra lo que viene es como intentar derribar servidores con un palo de escoba
que ya no sirve y un burro, si es que encuentras alguno.
Con la Iglesia hemos topado amigo Gipiti…
“Non fuyades, cobardes y viles criaturas, que un solo podcast es el que os acomete.”
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Arrancamos con Meta, la empresa de Mark Zuckerberg que siempre anda reinventándose.
Esta semana han vuelto a reorganizar sus divisiones de inteligencia artificial.
El flamante fichaje Alexandr Wang, nuestro amigo de Scale AI, envió un largo memorando
a los empleados de Meta anunciando que se creará una nueva estructura con cuatro grandes áreas:
investigación, productos aplicados, formación y una plataforma de infraestructura unificada.
El correo insiste en que la superinteligencia está cerca y que hay que tomársela en serio.
El antiguo grupo “Fundamentos de AGI” a la mierda y su personal se redistribuye.
Que ya sabes que el termino AGI está entre devaluado y pasado de moda.
Wang admite que la reestructuración será “perturbadora” para el personal, pero cree que acelerará
el camino hacia la superinteligencia, que es lo que mola.
Meta ha desmantelado en menos de seis meses dos grandes equipos de IA.
Los nuevos fichajes negocian sueldos astronómicos, esto ha provocado la fuga de algunos
veteranos. No es el caso de nuestro admirado LeCun, en su día fichaje estrella y jefe supremo
y hoy ya tiene que responder a dos jefes por encima, sin contar a Macho Meta Man.
El niño de Facebook apuesta por la velocidad y la agresividad. Porque el objetivo es grandioso.
Crear un modelo de IA capaz de superar a los humanos en todas las tareas. Y si para ello hay
que mover a miles de ingenieros como fichas de ajedrez, ¡bienvenido sea el metacaos!
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Vamos con Mustafa Suleyman, jefe de IA de la ventanita y cofundador de DeepMind,
publicó un artículo en el blog oficial en el que advierte de los peligros de investigar sobre la
conciencia de los modelos. Para él, hablar del “bienestar” de la inteligencia artificial es prematuro
y “francamente peligroso”. Nos dice que otorgar derechos a las IA incrementa la polarización social
y desvía la atención de problemas reales, como los brotes psicóticos inducidos por chatbots y la
dependencia emocional de los usuarios. Vamos que no podemos decir que son conscientes
y al mismo tiempo que no los usemos como amigos, psicólogos, novios…
Justo lo que hace tan bien nuestro CEO favorito, Sam Altman el puto amo de la duplicidad.
Suleyman critica a Anthropic, que tiene una división de “bienestar de modelos”,
ahora su bot, Claude corta la conversación si detecta abuso.
Tambien se mete con OpenAI y DeepMind que le están dando vueltas al temita de la conciencia
de la IA, dice que desde Microsoft se centrarán en mejorar la productividad con herramientas
tipo Copilot. Las malas lenguas dirían, normal, tienen mucho trabajo.
La ironía es que Suleyman cofundó Inflection AI, una startup que, curiosístico, pretendía crear un
asistente digital “amable y empático”. Llámalo Pi. Ahora, desde Microsoft, advierte de los riesgos de humanizar
a las máquinas. Que estamos de acuerdo, pero nos da la sensación que nos quiere hacer la 3,14.
Parece claro que los derechos de la IA, llegarán pronto, a pesar de que no los programamos con
deberes, la regulación será lo último y seguramente la dictará la IA.
Por ahora Mustafa nos deja la pregunta.
¿debemos tratar a las IA con compasión o recordar que son, esencialmente, calculadoras avanzadas?
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Dejamos las almas sensibles y pasamos a la bolsa. Sam Altman, el CEO mundial, comparó
el entusiasmo actual por la IA con la burbuja de las puntocom de los años 90.
En una charla con periodistas en su pueblo (que no de nacimiento, es de Chicago), pero
San Francisco fué su primer dominio (ahora está edificando en Washington)
el caso es que afirmó que los inversores están “demasiado entusiasmados” y advirtió que podría
reventar. Acto seguido, confirmó que OpenAI seguirá gastando billones en centros de datos
aunque el mercado esté sobrevalorado. Es decir: recomienda prudencia mientras firma cheques
como si fueran billetes de Monopoly.
OpenAI acaba de cerrar una ronda de financiación de 8.300 millones de dólares, valorando
la empresa en 300.000 millones. Ya sabes que tiende más a 500 mil. Y no parece que GPT 5
la haya afectado demasiado, a pesar de que salió más soso que la reedición del “Un, dos, tres”.
Quizá Altman se esté planteando que necesitamos un GPT‑sálvame Deluxe…
Pero ojo, que no son los únicos, Microsoft y Meta prevén gastar 80.000 y 72.000 millones,
respectivamente, en centros de datos. Otros gastan en nucleares… pero nadie escatima.
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Si creías que Freud solo servía para analizar tu infancia, espera. La teóloga Antje Jackelén publicó
un ensayo en The Conversation en el que reivindica la teoría freudiana de las heridas narcisistas.
Primero, Copérnico nos dijo que no éramos el centro del universo; luego, Darwin nos bajó del
pedestal biológico; después, el propio Freud nos reveló que no controlamos nuestra mente.
Y ahora, la inteligencia artificial nos demuestra que no somos tan listos como pensábamos.
Esta nueva herida ataca nuestra vanidad y nos propone tres estrategias para afrontarla:
renombrar la IA como “co‑inteligencia”, recordar que la IA no es verdaderamente inteligente
sino un loro estadístico, y subrayar que la inteligencia humana es múltiple e incluye arte, moral
e intuición. Vamos, lo que puede ser la última bala en la recámara humana.
Además, advierte contra el tecno-mesianismo de quienes creen que la IA salvará el mundo
y contra el tecno-apocalipsis de quienes predicen nuestra extinción. También lamenta que la
legislación y la ética no acompañen el ritmo del progreso y llama a sumar a la conversación a
filósofos, teólogos y artistas. Los únicos trabajos que nos quedarán?
Jackelén sentencia que la adaptación social y legal siempre va detrás de la innovación.
Otra voz que dice las cosas muy claras y que tambien clama en el desierto.
En fin, Freud ahora prescribiría antidepresivos para programadores.
Porque la IA nos recuerda que no somos el centro de nada.
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Llegamos al oficio divino: la fusión de religión y big data. El reportaje de MIT Technology Review
detalla cómo las iglesias de EE. UU. están adoptando herramientas de inteligencia artificial para
“cuidar” a sus fieles. En un megatemplo del Medio Oeste, cámaras de alta velocidad registran los
rostros de los feligreses al entrar y los convierten en huellas digitales.
Antes de sentarse, el sistema comprueba su identidad en una base de datos que incluye su nombre,
donaciones, niveles de membresía y banderas de alerta (una marca que indica su inclusión en una
lista de vigilancia interna). Con antecedentes penales o problemas económicos o psicológicos…
Es muy útil, combina más de 2000 datos —desde historiales crediticios y de compras a nivel
nacional hasta registros de gestión de iglesias y encuestas psicográficas cristianas— con filtros
que permiten identificar a personas con problemas de salud como depresión, ansiedad y duelo.
El resultado: Audiencias personalizadas de Facebook diseñadas para identificar a personas
vulnerables mediante anuncios dirigidos. Todo lo que haga falta por el bien de las almas.
El epicentro de este negocio es Gloo, una empresa fundada en 2013 por Scott y Theresa Beck
(antiguos directivos de Blockbuster y Boston Market).
"la primera plataforma de big data del mundo centrada en el crecimiento personal",
prometiendo a los pastores una visión integral de los feligreses, incluyendo alertas sobre
consumo de sustancias o problemas de salud mental.
Gloo se autodefine como “plataforma tecnológica para el ecosistema de la fe”.
No hay mejor producto que el evangelio.
Ofrece un panel llamado “State of Your Church”, que podríamos traducir…
Cómo está tu rebaño? Combina datos demográficos y psicográficos para medir la ansiedad
espiritual de los fieles. Gloo ya tiene contratos con más de 100.000 iglesias y líderes religiosos.
Para expandirse, recaudó más de 110 millones y compró o invirtió en 15 empresas de fe,
desde chatbots cristianos hasta plataformas de sermones.
Y han conseguido un flujo de datos en tiempo real de 1,5 millones de feligreses.
Gloo creció entre 2022 y 2023 con la organización sin fines de lucro He Gets Us, que realizó
una campaña mediática multimillonaria destinada a reinventar la imagen de Jesús para una audiencia
moderna. Al hacer clic en los anuncios en redes sociales o YouTube, los espectadores accedían a
formularios de solicitud de oración, cuestionarios y herramientas de búsqueda de iglesias, todos
diseñados para recopilar información personal. Gloo convirtio estos datos simples (correo
electrónico, ubicación, intereses declarados) en lo que la empresa presentó como perfiles
espirituales multidimensionales. El producto final ofrece un nivel de detalle que ninguna
congregación podría lograr por sí sola.
Y ya no usan Gloo Insights, anuncios que invitaban a personas que sufren problemas de salud
mental a asistir a grupos de asesoramiento en la iglesia “como un camino hacia la conversión”.
El análisis de los términos y condiciones de Gloo revela, no te lo vas a creer, preocupaciones
en materia de seguridad y transparencia. A partir de casi una docena de documentos, Gloo crea
un marco de gobernanza de datos brutalmente consistente. Por ejemplo, se imponen límites a
cualquier acción legal por parte de los congregantes individuales. El acuerdo de clic obliga a los
usuarios a someterse a un arbitraje vinculante, prohíbe cualquier demanda colectiva o juicio con
jurado, y hasta remite todas las disputas a los tribunales de Nueva York o Colorado,
donde el arbitraje suele ganar especialmente frente a los litigios tradicionales.
Por otro lado, su declaración de privacidad (https://gloo.com/legal/privacy-statement) establece amplias excepciones para proveedores de
servicios, socios de enriquecimiento de datos y afiliados publicitarios, dándoles carta blanca para
utilizar los datos de los congregantes como consideren oportuno. Y todo esto, con información
sobre salud y bienestar. Esta es una categoría de información que solía estar cubierta por
estrictas normas de privacidad médica como la HIPAA. Pero como aceptas…
Las implicaciones éticas? detallitos... ¿Quién controla los datos? ¿Qué pasa si un algoritmo decide
que has rezado menos y necesitas más campañas de correo? ¿Estamos convirtiendo la confesión en
telemarketing?
El reportaje subraya que la velocidad del negocio supera a la regulación. Nada nuevo, pero
La fe, que antes era íntima, ahora se mide con matrices y embudos de conversión.
Moshe Greenshpan, veterano israelí en tecnología de seguridad dice; “Hasta donde yo sé”,
“ninguna iglesia notifica a sus feligreses que está utilizando reconocimiento facial”.
¡Aleluya! Ya está aquí la Iglesia 2.0: rezas, donas y te puntúan. Es como un Tinder espiritual:
desliza a la derecha si quieres un sermón, desliza a la izquierda si prefieres un exorcismo.
Eso sí, cuidad las donaciones, sabed que Dios os mira…
desde un data center en Virginia.
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Acabamos con otras noticias, quizá menos relevantes, pero igual de significativas,
Una Tiktoker española le pidió a ChatGPT que le confirmara si necesitaba visa para viajar a Puerto
Rico. El bot le dijo que no. Y no rellenó la ESTA, la autorización obligatoria para ciudadanos de la UE
que visitan EE. UU… Resultado: perdió el vuelo y lloró en TikTok. Vídeo viral y avalancha de críticas
que nos recuerdan que hay que consultar fuentes oficiales. Si ves que tal.
Ahora que como se hizo viral, seguro que le salió a cuenta.
ChatGPT no es un oficial de inmigración. Por favor, no le preguntéis al modelo si podéis casaros
con Pikachu en Las Vegas.
Un estudio publicado en PNAS revela que los modelos GPT-4, GPT-3.5 y Llama 3.1 prefieren textos
generados por IA antes que humanos. Se llama “AI‑AI bias”: la IA se gusta a sí misma.
Los humanos participantes no mostraron esas preferencias, lo que indica que el sesgo lo llevan
dentro. Los autores alertan de que, si se usan estas IA para evaluar CVs o solicitudes, podrían
discriminar a quienes no usan IA. Y claro, Recomiendan: “si te evalúa un algoritmo, usa IA para
agradarle”. Osea, no te preocupes de que se note que tu Curriculum lo ha hecho GPT.
Es como vas a conseguir trabajo, porque GPT es quien te contrata.
Parece que los chavales si lo tienen claro con la IA. Usan ChatGPT, Copilot, Gemini y Snapchat
para estudiar, organizarse y buscar empleo. Valoran la ayuda, pero les preocupa la desinformación,
la dificultad para detectar deepfakes y la privacidad. Su mayor temor: que la automatización elimine
empleos básicos y devalúe sus habilidades. Piden políticas claras, educación ética
y acceso equitativo. Y Aunque usan IA, prefieren la interacción humana.
Si lees el árticulo, te va a sorprender lo fácil que es comprender las ventajas y problemas
que nos trae esta nueva tecnología… los niños y los borrachos, nunca mienten.
Y hablando de borracheras, es como tenía que estar X - man.
Según Business Insider, Elon Musk intentó que Zuckerberg se uniera a su oferta para comprar
OpenAI. El niño de Marte ofreció 97.600 millones de dólares, pero Meta no firmó y la oferta fue
rechazada.
“Hola, Mark. Soy Elon. ¿Te apuntas a tirar 100.000 millones?” , “¿Otra vez? Estoy liado con mis gafas,
sorry.”
Por tanto, ese pacto imposible, se quedó como el combate entre ambos. en el
metaverso. Superpapá seguirá dando por saco a OpenAI en todos los frentes y Meta,
ofreciendo salarios de hasta 100 millones para fichar investigadores de IA.
Y tan enemigos.
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Y así llegamos al final de nuestro recorrido por el absurdo mundo de la IA. perdón de Humania
Hemos asistido a la enésima reorganización de Facebook, en la que cambian los nombres de los
grupos pero la meta es la misma: dominar el mundo. Hemos oído al jefe de IA de Microsoft decirnos
que no humanicemos a las máquinas, a pesar de ser uno de los que dió el pistoletazo de salida.
Sam Altman predicando sobre burbujas mientras infla la suya con billetes de millón.
Freud nos ha recordado que siempre hay un insulto narcisista más, esta vez en forma de red
neuronal. La iglesia, mientras tanto, ha abierto sus puertas al big data y a los chatbots cristianos.
Los tiktokers se quedan sin vuelo por preguntar a ChatGPT. Los modelos se gustan más a sí mismos
que lo que les gustamos nosotros, los estudiantes piden ética y los titanes de Silicon Valley se tiran
los trastos. Si esto no es surrealista, que baje Magritte y lo vea.
Entonces: ¿qué papel jugamos nosotros, simples mortales, en este show?
¿Somos actores, espectadores o marionetas? Igual solo somos el contenido.
La IA no es bondadosa ni malvada, simplemente está brutalmente optimizada…
Y no la creamos pensando en la seguridad, ni en el ahorro energético, ni por supuesto en la privacidad
La creamos para ser eficiente, y lo hace muy bien.
Muchas gracias por pararte a escuchar, el proximo será un episodio especial.
Humano.
Vuelva usted mañana.
https://www.businessinsider.com/meta-ai-superintelligence-labs-reorg-alexandr-wang-memo-2025-8
https://decrypt.co/336353/microsoft-ai-chief-warns-society-isnt-ready-conscious-machines
https://fortune.com/2025/08/19/sam-altmans-open-ai-paradox-warning-of-ai-bubble-while-raising-trillions
https://theconversation.com/freud-would-have-called-ai-a-narcissistic-insult-to-humanity-heres-how-we-might-overcome-it-255802
https://www.technologyreview.com/2025/08/19/1121389/ai-data-church-surveillance-america/
https://www.buzzfeed.com/ellendurney/tiktokker-misses-flight-after-trusting-chatgpt-travel-advice
https://www.heise.de/en/news/AI-systems-prefer-their-own-texts-study-warns-of-anti-human-bias-10544489.html
https://www.wired.com/story/what-kids-think-about-ai-schools
https://www.businessinsider.es/economia/elon-musk-intento-mark-zuckerberg-uniera-oferta-comprar-openai-1479572