HUMANía

GPT redefine el Periodismo

Podcast HUMANía

En este vibrante episodio, nos adentramos en un viaje apasionante a través del impactante y turbulento mundo del periodismo en la revolucionaria era de la inteligencia artificial.

Descorremos el velo de las últimas novedades que están sacudiendo los cimientos de la industria de las noticias, con gigantes tecnológicos como Google, Microsoft, y OpenAI en el centro de una verdadera tormenta de cambio. Google se lanza al rescate de los editores independientes con una herramienta de IA prometedora, destinada a transformar la producción de contenido en algo tan simple y rápido como nunca antes se había imaginado. Pero no todo es tan sencillo, ya que la escena se complica con disputas legales intensas y debates éticos: el New York Times enfrenta a OpenAI y Microsoft en un duelo sin precedentes por los derechos de autor y la integridad del periodismo.

Esta narrativa se desenvuelve en un escenario donde el acceso a la información se vuelve más libre y disputado que nunca, desafiando las tradicionales estructuras de poder en los medios y poniendo a prueba nuestras propias nociones de propiedad intelectual y autoridad informativa. En un futuro cada vez más digitalizado, ¿cómo balancearemos la innovación tecnológica con la protección de los derechos creativos y periodísticos?

Prepárate para un episodio que no solo captura la esencia de estos tiempos de transformación sino que también plantea preguntas cruciales sobre el destino del periodismo en la avanzada frontera de la inteligencia artificial.

Transcripción

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Hola humanos, es Viernes 15, ya tienes pensado que vas a hacer el finde?… lo importante es lo importante… Soy Aiberto Floppy y este es tu podcast IA HOY… Hola Gipiti… (((Hola amigos, hoy vamos a hablar de un tema delicado… Si, otro más… Gracias a mi generación… y lo que vendrá… El periodismo))) Así…

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Hola humanos, es Viernes 15, ya tienes pensado que vas a hacer el finde?…

lo importante es lo importante…

Soy Aiberto Floppy y este es tu podcast IA HOY…

Hola Gipiti…

(((Hola amigos, hoy vamos a hablar de un tema delicado… Si, otro más… Gracias a mi generación… y lo que vendrá… El periodismo)))

Así es, hoy nos centraremos en noticias sobre noticias en estos tiempos de IA…

Hablemos de Google, el New York Times, Microsoft y como no, de OpenAI…

Vamos allá…

Google a lo grande.

Google, ese titán tecnológico conocido tanto por organizar toda la información del mundo

como por meterse en controversias de privacidad,

ha decidido ahora vestirse de genio de la lampara para un

selecto grupo de editores independientes.

¿El deseo cumplido? Acceso beta a una flamante herramienta de inteligencia artificial generativa

que promete revolucionar el mundo del periodismo, o al menos hacer

que producir contenido sea tan fácil como hacer palomitas de maíz en el microondas.

Este generoso gesto viene con un lazo: los editores deben comprometerse

a generar un tsunami de contenido durante 12 meses, porque, por lo visto,

lo que el mundo necesita son más artículos.

A cambio, reciben un cheque con una cantidad de dinero que podría hacer sonreír a cualquiera.

Pero aquí no termina la historia: también obtienen la capacidad de producir

contenido relevante para sus lectores sin coste alguno,

como si de repente hubieran descubierto una imprenta de criptomonedas en el sótano.

Ahora, según Google,

(((el objetivo de todo este asunto es ayudar a los pequeños editores

a navegar por el tempestuoso mar del periodismo digital.

"No estamos tratando de reemplazar periodistas con robots",)))

"solo les estamos dando un pequeño empujoncito", podían añadir.

Un empujoncito que, podría dirigirlos directamente hacia un abismo apocalíptico

en términos de número de lectores, pero ¿Quién está contando?

La herramienta en cuestión permite a los editores con pocos recursos

convertirse en máquinas de contenido al recoger informes de otros lugares

y regurgitarlos en nuevos artículos.

Imagina a tu pequeño periódico local repentinamente bombeando historias

como si no hubiera un mañana, todo gracias a la magia de Google.

Este nuevo capítulo en la saga de Google y los medios de comunicación es parte

de la Iniciativa Google News, lanzada en 2018 con la misión de, supuestamente,

salvar el periodismo. Sin embargo, como señala Jason Kint, CEO de Digital Content Next,

mientras Google posa para la foto de héroe, algunos argumentan

que están solucionando problemas que ellos mismos ayudaron a crear.

((("En lugar de devolver parte de esos ingresos, están atacando el lado de los costos",

dice Kint, probablemente no sin una pizca de sarcasmo.)))

Google está invitando a los editores a jugar en su parque de IA, pero con una advertencia:

"Puedes jugar aquí, pero bajo mis reglas". Como siempre.

Y mientras prometen no usar esta herramienta para republicar trabajos de otros medios,

uno tiene que preguntarse: ¿cuánto tardará en cruzarse esa línea?

Así que aquí estamos, en 2024, con Google ofreciendo a los editores

la zanahoria de la IA generativa mientras balancea el palo de la dependencia tecnológica.

Y los editores se enfrentan a una elección: tomar el dinero y correr hacia

el futuro digital desconocido o quedarse atrás preguntándose qué podría haber sido.

En el fondo, esto podría ser simplemente otra trama en la telenovela interminable

de la tecnología y el periodismo, con Google interpretando el papel del magnate ambiguo

que promete el mundo... a cambio de un pequeño favor.

GPT, y su suscripción perenne al New York TIME.

Imagina la escena: OpenAI, con su gran invento ChatGPT,

decide dar un paseo por el vasto jardín de los contenidos digitales.

"¿Qué tenemos aquí?", piensan, "¡Oh, mira! Un artículo del New York Times

detrás de un muro de pago. ¿Quién necesita suscripciones cuando tienes IA?".

Por otro lado, tenemos al NYT, armado hasta los dientes con abogados

y una demanda en mano, acusando a OpenAI de ser el moderno

Robin Hood digital, pero sin la parte de dar a los pobres.

OpenAI, con la inocencia de un niño que jura no haberse comido la galleta

mientras las migas le adornan la camiseta, responde: "Nosotros, ¿hackear? ¡Jamás!

Solo estábamos jugando un poco con los algoritmos". Pero aquí viene el NYT,

como el maestro escuela con la regla en mano, diciendo:

"Oh, no, no, no. Ustedes copiaron mis deberes, y ahora van a tener que pagar".

El argumento de OpenAI de que nadie en su sano juicio usaría ChatGPT

para generar resultados extraños o evadir muros de pago es casi tan creíble

como decir que los perros prefieren hablar sobre la teoría cuántica en lugar de ladrar a los carteros.

Mientras tanto, el NYT, haciendo su mejor impresión de detective aficionado,

decide "incitar" a ChatGPT a soltar la sopa, o mejor dicho, los artículos.

"Simplemente estábamos haciendo unas preguntitas inocentes", dicen.

Y en el mundo real, resulta que usar ChatGPT para saltarse los muros de pago

es más común que encontrar filtros de gatos en Instagram. "¡Vaya sorpresa!",

exclaman desde el NYT, "Parece que nuestro pequeño experimento

demostró ser más que un simple juego".

Para rematar, OpenAI, en un movimiento digno de un episodio de telenovela,

decide desactivar temporalmente la función que permite esta jugarreta.

"Oops, ¿hicimos eso?", dicen, mientras los usuarios de pago de ChatGPT

se lamentan por la pérdida de su herramienta favorita para leer artículos sin pagar.

"Pero, ¿qué vamos a hacer ahora durante el café sin nuestros artículos gratuitos?".

En este dramático enfrentamiento de titanes tecnológicos y periodísticos,

solo una cosa es segura: la pelea entre el NYT y OpenAI podría ser el mejor reality show

que nunca tuvimos. ¿Quién necesita "Juego de Tronos" cuando tienes batallas legales sobre derechos de autor y algoritmos rebeldes? ¡Pasa las palomitas!

El New York Time no da a basto.

(((Ah, aquí vamos otra vez. El ring está montado, las luces están encendidas,

y en la esquina azul, tenemos al gigante tecnológico, Microsoft,

sacando pecho como si fuera el defensor de la última frontera de la innovación.

Y en la esquina roja, con una mirada de determinación y una demanda bajo el brazo,

el New York Times, apuntando con el dedo y diciendo,)))

"Tú, sí tú, me debes un pastizal por usar mis artículos como si fueran tu bolsa de gominolas".

Microsoft, con el aire de un aristócrata ofendido en un drama de época,

clama que todo esto no es más que una"hipérbole del fin del mundo".

Si es que el humor en el mundo de la IA, es más abundante que los chips…

Vamos, que según ellos, el NYT está haciendo más drama que en

una temporada completa de "amor obsoleto".

"¿Apocalipsis? ¿Nosotros? Más bien somos los salvadores

del libre acceso a la información, queridos plebeyos", podrían añadir con un gesto magnánimo.

Por otro lado, el NYT, armado hasta los dientes con lo que asegura

son meses de negociaciones fallidas y un poco de indignación moral, se planta firme.

No están para juegos. Quieren compensación, y no precisamente en aplausos o likes en Twitter.

Lo que viene a ser, en términos legales, "donde está la pasta".

Mientras tanto, OpenAI, el compañero de baile de Microsoft en este vals de derechos de autor,

ha estado tan ocupado creando modelos de IA que podrían citar a Shakespeare de memoria,

que parece haberse olvidado de que quizás, solo quizás, usar artículos del NYT

sin permiso no era tan buena idea.

Y aquí viene el plato fuerte: Microsoft compara este lío con el intento de la industria

del entretenimiento de detener la revolución de las videograbadoras.

Sí, porque cuando pienso en violaciones de derechos de autor,

lo primero que me viene a la mente es... ¿Betamax?

((("No maten a la estrella de la innovación con sus demandas anticuadas", implora Microsoft.)))

Que no por nosotros… por el bien de la tecnología y por supuesto por el de la humanidad…

En el fondo de todo este embrollo legal, lo que realmente está en juego es

cómo navegaremos por la delgada línea entre la innovación tecnológica

y la protección de la propiedad intelectual en una era donde la información fluye

más libremente que el agua (o el café en una oficina el lunes por la mañana).

Así que, mientras Microsoft y OpenAI se aferran a la defensa de "la persona razonable"

y el NYT afila sus espadas legales, todos estamos sentados aquí,

comiendo palomitas, asistiendo al espectáculo y preguntándonos:

"¿En qué temporada de Black Mirror nos hemos metido?".

Solo el tiempo dirá quién saldrá victorioso de esta batalla de titanes.

Pero una cosa es segura: el mundo de la IA, los derechos de autor

y el periodismo independiente nunca volverá a ser el mismo.

Prepárate, porque este episodio promete más giros que un telefilm de las tres de la tarde.

Larra va a ser un chatbot.

(((¡Ah, 2024! El año en que la inteligencia artificial (IA) finalmente decidió

que era hora de apoderarse del mundo... de la información, al menos.)))

Y mientras el planeta giraba en su habitual cóctel de caos político y económico,

la IA, como siempre, decidió que quería un pedazo de la acción.

Estamos en una era donde casi todo lo que lees en internet

es producto de una IA con ambiciones de escritor.

Y no nos olvidemos de las Experiencias Generativas de Búsqueda (SGE).

Sí, ese término que suena a algo sacado de una película de ciencia ficción

pero que, en realidad, significa que buscar en internet va a ser más fácil y divertido...

o al menos eso dicen. Atrás quedaron los días en que teníamos que sufrir

a través de Facebook y X (el artista anteriormente conocido como Twitter)

para encontrar algo que leer. Ahora, los chatbots impulsados por IA

nos llevarán directamente a donde queremos ir, o eso creemos.

Por supuesto, esto no es exactamente una buena noticia

para los medios de comunicación tradicionales. La reducción del tráfico

de referencia es solo el comienzo de sus problemas. Imagina ser un periódico establecido,

acostumbrado a ser la voz de la autoridad, solo para descubrir que tu audiencia

prefiere obtener su dosis diaria de noticias de un chatbot con personalidad.

Cada vez más periódicos cesarán su producción diaria impresa porque,

obviamente, imprimir cosas es muy siglo XX.

Y con el aumento de los costes de impresión y la distribución yendo a la deriva,

¿quién puede culparlos? Prepárate para un mundo donde todo es digital,

y tu suscripción al periódico también incluye juegos, podcasts y,

quién sabe, quizás hasta recetas de cocina.

(((No podemos olvidarnos de X, Meta, y TikTok, saltando al tren de los servicios premium.)))

Porque, ¿quién necesita anuncios cuando puedes pagar por no verlos?

Este año, prepárate para sacar tu billetera más a menudo si quieres

mantener tu feed libre de anuncios.

Y en el mundo de la IA, los asistentes personales y los bots serán más populares,

ofreciendo noticias actualizadas. Pero, ¿qué pasa cuando estos bots son dirigidos

por "personalidades" y "periodistas" clonados digitalmente?

Ahí es donde las cosas se ponen realmente interesantes... o aterradoras,

dependiendo de tu perspectiva.

Y ahí está, el repaso del día en el mundo de la IA…

sin haberlo deseado he hecho un pareado…

Mañana, a no se que hoy pegue un vuelco la encuesta…

Aunque es difícil, por que la ventaja es notable…

Hablaremos de Elon Musk, el niño grande de la tecnología…

No te olvides de crecer humano…

Vuelva usted mañana.

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