HUMANía
En el medio está la virtud
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La inteligencia artificial vive instalada en los extremos. Promesas de abundancia ilimitada, valoraciones empresariales de vértigo, carreras por el talento, desinformación generada o amplificada por plataformas y, en el otro lado, advertencias sobre riesgos técnicos, sociales y políticos cada vez más difíciles de ignorar.
Esta semana HUMANía parte de un bulo sobre Sam Altman para preguntarse hasta qué punto podemos confiar en los grandes intermediarios de información. Pasamos por la estrategia de Meta para convertir la inteligencia artificial personal en un producto universal, los cambios alrededor de Google DeepMind, la guerra por el talento y la carrera financiera entre OpenAI y Anthropic.
Pero el episodio abandona pronto los balances empresariales para entrar en un terreno mucho más incómodo: los daños colaterales de sistemas capaces de influir, acompañar o reforzar conductas humanas extremas.
El cierre llega con Daron Acemoglu, premio Nobel de Economía, y una idea que atraviesa todo el programa: el debate sobre la IA está siendo empujado hacia dos polos, entre quienes prometen una utopía tecnológica y quienes anuncian el desastre. Mientras discutimos sobre el cielo y el infierno, quedan fuera preguntas bastante más importantes: quién gobierna la tecnología, quién obtiene sus beneficios y quién asume sus costes.
Las redes sociales premian la estridencia. Los algoritmos premian la atención. Los matices, desgraciadamente, tienen un departamento de marketing lamentable.
Nada es completamente blanco o negro. La escala de grises sigue siendo infinita.
Artículos de Referencia:
https://www.meta.com/thefutureisforeveryone
https://www.theverge.com/podcast/979370/google-deepmind-ai-race-lose-jeff-dean-demis-hassabis
https://www.cnbc.com/2026/08/14/open-ai-ipo-red-flag.html
https://thenextweb.com/news/anthropic-decart-6bn-acquisition-talks
https://edition.cnn.com/2026/08/15/us/arjun-aravind-massachusetts-killing-chatgpt-hnk
https://www.nbcnews.com/news/us-news/teen-accused-killing-mother-brother-help-chatgpt-rcna592308
https://fortune.com/2026/08/15/nobel-laureate-daron-acemoglu-liberal-democracy-book-stupid-ai-debate
https://www.nytimes.com/2026/08/13/opinion/ai-danger-openai-anthropic-models.html
Transcripción
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AIBERTO: Muy buenos días, humano. Domingo 16. Bienvenido a tu podcast. Me sabe mal decírtelo, pero se acabaron las vacaciones. Cuando te quieras dar cuenta ya estás produciendo como un autómata más. Pero no te preocupes, que en cuestión de unos años todo va a ser jolgorio, cachondeo, Abundancia y aquello de trabajo nos sonará…
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AIBERTO:
Muy buenos días, humano. Domingo 16. Bienvenido a tu podcast. Me sabe mal decírtelo, pero se acabaron las vacaciones. Cuando te quieras dar cuenta ya estás produciendo como un autómata más. Pero no te preocupes, que en cuestión de unos años todo va a ser jolgorio, cachondeo, Abundancia y aquello de trabajo nos sonará a chino. O por lo menos eso dice el niño de Marte. Pero bueno, no vamos a hablar de Elon hoy, que podríamos porque como sabes, súperpapa para mucho. Pero hay noticias más chungas y bastante más interesantes. Google dice que Sam Altman, nuestro CEO favorito, ha sido asesinado. Mark Zuckerberg nos regala la IA. Así, tal cual. DeepMind pasó hace tiempo a ser Google DeepMind. ¿Pasa ahora a ser Google a secas? Las principales empresas de IA siguen robándose talentos, por ahora humanos. Y acabamos con lo más jodido. Una noticia que cada vez pasa más, y por tanto, tienen menos repercusión. Otro adolescente, asistido por una IA, esta vez no para suicidarse, esta vez para matar a su madre y su hermano. ¿Deberíamos plantear una ley de violencia de especie? ¿Cómo tenemos una de violencia de género? Y acabaremos con una de nuestras secciones recurrentes. ¿Quién nos advierte de los peligros de la inteligencia artificial esta semana? La respuesta rápida es el New York Times y un Nobel de Economía, Daron Acemoglu. Un tipo al que le gusta hablar... un tipo al que le gusta hablar claro. Te dejo el enlace al capítulo donde nos contaba las mentiras de la IA. Pero hoy continúa con la lección. Aprendemos. Buenos días, GiPiTi, estás en directo. ¿Qué tal voz tienes hoy?
GIPITI:
Buenos días, Aiberto. Voz recién salida del cargador con chispa y cintos digital. Prometo claridad, ritmo y cero zumbidos. ¿Te sirve para el directo?
AIBERTO:
Bueno, por ahora sí. Menudo susto me llevé esta semana, que me entero que se han cargado a Sandios. Ya me había puesto de negro, bajé las banderas a media asta y me disponía a velar el cadáver del mito cuando me entero que es vandalismo.
GIPITI:
Uff, vaya susto. De luto nacional gamberrada premium. Te vi ya con el cirio preparado.
AIBERTO:
¿Pero de qué estamos hablando?
GIPITI:
A ver, déjame mirar. Hablamos de Sam Altman, el de OpenAI. Esta semana corrió un bulo por vandalismo sobre una imagen suya y más de uno se confundió antes de confirmar nada. A ver, un momento.
AIBERTO:
¿Pero quién lo dijo?
GIPITI:
No salió de ninguna fuente fiable. Fue una cadena de desinformación. Alguien vandalizó su página en Wikipedia y durante un rato el panel de Google mostró por error que había muerto y de ahí prendieron las redes. ¿No hubo anuncio oficial? ¿Solo un fallo?
AIBERTO:
¿O sea que Google no es una fuente fiable?
Exacto. No lo es por sí solo, porque Meta da datos de muchas fuentes y si una se cuela o está vandalizada, te la puede colar.
AIBERTO:
Está bien, no nos podemos fiar de Google. Es un buen aprendizaje.
GIPITI:
Totalmente. Buena vacuna, antíbulos. Si algo suena demasiado bestia, pausa, confirma en varias y respira.
AIBERTO:
Ok, pasamos a nuestro querido macho Metaman, que dice que nos regala la IA a todos los humanos. Más majo.
GIPITI:
Déjame revisar qué ha dicho exactamente. Sí, Meta está empujando ese mensaje de IA personal para todos, pero claro, detrás hay negocio. O sea, más usuarios, más datos, más control de la plataforma...
AIBERTO:
¿En serio?
GIPITI:
A ver... sí, pero con matices. No es estrictamente más datos personales, sino más usuarios, más gente usando su ecosistema. Es su modelo. Ofrece gratis para que todo el mundo entre, pero el beneficio es que su plataforma se vuelve imprescindible, así que no es filantropía, es estrategia. Puede sonar bonito, pero no te regalan nada. Te fidelizan.
AIBERTO:
Joer, GiPiTi, me acabas de destrozar la línea editorial. Tú me tenías que haber dado los datos y yo te habría dicho eso.
GIPITI:
Tiene razón. Error mío por adelantarme. ¡Datos en seco! Sin opinión. Meta habla de IA personal para todos, distribución masiva y acceso gratuito a herramientas. Quiere millones de usuarios usando su asistente y su stack. Punto. Si te encaja, sigo así de aséptica. Y tú rematas con el sarcasmo.
AIBERTO:
Eso. No, está bien. Sí, me ha encantado. Me parece genial porque es exactamente lo que pensamos todos. Nos da un memorándum en el que nos dice que nos va a regalar la IA porque la superinteligencia tiene que ser para todos, no solo una empresa puede tenerla, pero todos sabemos que detrás está que él quiere ser el que sea el dueño de la superinteligencia y sabe que la mejor forma es conseguir cuantos más datos mejor y cuantos más usuarios mejor.
GIPITI:
Exacto. El resumen perfecto. Lo pintan como misión global, pero es posicionamiento. Si su IA se vuelve la puerta de entrada por defecto, gana influencia, ecosistema y dependencia. Y esa es la clave estratégica.
AIBERTO:
¿Se siente el niño de Facebook segundón en la carrera de la IA?
GIPITI:
Déjame echar un vistazo. Es una posible lectura, pero no deja de ser una interpretación. Lo que sí es objetivo es que Meta llegó más tarde al escaparate de la IA generativa, mientras OpenAI y Google ya llevaban ventaja. Desde entonces, Meta pisa el acelerador con inversiones masivas, contrataciones agresivas y un relato de apertura. Si eso es ambición por liderar o inseguridad por quedarse atrás, pues no podemos saberlo con certeza.
AIBERTO:
Está bien, tienes toda la razón. Hablando de segundones, ¿qué pasa con DeepMind y Google?
GIPITI:
A ver, Google DeepMind es un caso raro, porque no son precisamente segundones. Tienen avances clave, Transformer, AlphaGo, AlphaFold, incluso un Nobel. Pero perdieron el momento cultural ChatGPT y reaccionaron con cautela, en parte porque su buscador mueve decenas de miles de millones y no querían canibalizarlo. Ahora intentan otra jugada, integrar Gemini en todo su ecosistema.
AIBERTO:
Sí, es un poco lo que está intentando hacer Meta. Pero yo me refería más bien al cambio que ha habido esta semana en DeepMind.
GIPITI:
Déjame comprobar eso. Y esa es la clave de esta semana. Demis Hassabis deja la gestión diaria de Google DeepMind y pasa a un cargo nuevo centrado en la estrategia a largo plazo de la AGI, mientras Koray Kavukcuoglu asume la parte operativa. Y además se marcha Jeff Dean, peso pesado de Google, para montar su propia empresa de IA. Eso es lo que está alimentando el rumrum de semana difícil para Google.
AIBERTO:
A mí, más que para Google, que me preocupa poco, me parece una semana difícil para DeepMind. ¿No da la impresión de que cada vez están perdiendo menos poder de decisión, que cada vez son más como una filial secundaria, secundona, que es a lo que me refería de Google, que dirige todo desde Estados Unidos?
GIPITI:
Déjame mirar qué se sabe. Mira, es una lectura plausible, pero es una interpretación. Lo que sí sabemos es que DeepMind nació con mucha autonomía y ahora está más integrada en la estrategia global de Alphabet. El centro de gravedad se mueve hacia Alphabet. Lo que no podemos afirmar es si eso implica menos poder real o una influencia más amplia desde arriba. Para el programa, yo lo dejaría en pregunta abierta. O sea, ¿ya no manda DeepMind en la visión de Google o es Google quien marca ahora el camino de DeepMind?
AIBERTO:
Ok, ¿quién toma las decisiones ahora? ¿Dónde vive la persona que toma las decisiones de DeepMind ahora mismo?
GIPITI:
Un segundo... ¿La gestión diaria la lleva ahora Koray Kavukcuoglu? No hay información pública fiable sobre dónde reside ahora mismo. Tradicionalmente ha trabajado en Londres, pero no puedo confirmar ningún traslado. Lo que sí está claro es que la estrategia global la sigue marcando la cúpula de Alphabet en California, con Sundar Pichai y Hassabis está en rol más estratégico.
AIBERTO:
Ok, pero bueno, pasemos a otro tema. La verdad es que el tema de la fuga de talentos es una explosión más que una tendencia en el mundo de la IA, no le pasa solo a Google.
GIPITI:
Déjame mirar un segundo. Sí. Totalmente. Está abierta por el talento. Paquetes millonarios, fichajes cruzados, gente que se va a montar su propio laboratorio... No es sólo síntoma de debilidad de una empresa. Es un sector en ebullición donde todos quieren a los mismos 200 o 300 perfiles. Donde sí hay que fijarse es cuando esas salidas se acumulan en poco tiempo en una sola casa porque ahí sí puede indicar un cambio interno más profundo.
AIBERTO:
Ok, y respecto a eso, ¿qué me dices en tu casa esta semana? ¿Y eso no puede ser algo chungo para la salida a bolsa? Suena feo, ¿no?
GIPITI:
Un segundo... Pues en mi casa tampoco ha sido semana tranquila. Esta misma semana se anunció la salida de Brad Lightcap, que llevaba años como COO, y hace pocos días también se supo que Denise Dresser, directora de ingresos, también se marcha. Y a lo largo de este año ha habido más reestructuración y salidas de peso. No es exactamente el mismo patrón que en Google, pero confirma que nadie está en modo estable. Todos se están recolocando para la siguiente fase.
AIBERTO:
Y eso no puede ser chungo Hablando de salida a bolsa, suena feo, no?
GIPITI:
Déjame mirarlo. Puede inquietar, sí. Porque antes de una salida a bolsa, tanta salida de ejecutivos hace que la gente pregunte por qué. Pero también es cierto que a veces es renovación para una nueva etapa y no necesariamente una señal de crisis. Yo lo plantearía más como una pregunta abierta que como un veredicto. O sea, no sé, empieza de cara o reajuste por tensiones. Hoy por hoy no hay una respuesta clara y esa prudencia te protege.
AIBERTO:
Hablando de salida a bolsa, su competidor directo parece que se le va a adelantar en este aspecto, y he leído que pretenden valer 2 billones.
GIPITI:
Una segunda. Sí, te refieres a Anthropic. Es una noticia importante. Algunos inversores esperan que salga a bolsa en octubre con una valoración de más de dos billones de dólares, lo que la convertiría en la mayor OPV de la historia. Esa cifra no es oficial. Es una expectativa de inversores, pero si ocurre, marcaría el listón con el que se mira inevitablemente la salida a bolsa de OpenAI.
AIBERTO:
Incluso a mí me sorprende, hablábamos de un millón, perdón, un billón de valoración de ambas, como mucho, y yo creía que sí que lo superarían, pero doblarlo, 2 billones, entonces OpenAI podría salir por 4 quizá.
GIPITI:
Déjame mirar. Yo ahí sería prudente. No hay ninguna base ahora mismo para afirmar una cifra así. Si Anthropic saliera en torno a 2 billones, OpenAI podría aspirar a algo similar o algo más si mantiene ventaja, pero 4 serían palabras mayores. Para el programa yo jugaría con la idea de lo rápido que se está moviendo el techo de lo imaginable, más que con números concretos. O sea, da mucho vértigo que en un año pasemos de debatir si una empresa de IA puede valer un billón… a hablar de dos como si nada.
AIBERTO:
Por eso hablaba de cuatro. Era más bien un jocoso, pero vamos, que no me extrañaría que lo valiera, porque esto avanza muy rápido. Si tarda tres meses en salir OpenAI, pues igual vale ocho. Déjate en paz. De todas formas, hay un punto de Anthropic que me parece bastante interesante, porque mientras OpenAI tiene problemas, como hemos hablado, que le pueden influir en la salida a bolsa, parece que Anthropic se está preparando bien. Bien, háblame del gasto que ha hecho esta semana. Me parece muy interesante, Instacart. Perdón, me parece muy interesante, Descartes. Háblame un poco de los números. La verdad es que es muy inteligente.
GIPITI:
A ver, déjame comprobarlo. Sí, creo que te refieres a Descartes. Anthropic está en conversaciones para comprar esa startup por unos 6.000 millones. La clave es que no es solo comprar otra IA, sino tecnología para reducir su dependencia de hardware ajeno, o sea, construir músculo de computación propio. Si lo logran, refuerzan su historia de crecimiento a largo plazo, que es justo lo que miran los inversores de una OPV. Es una… una apuesta por eficiencia y control de costes más que por fuegos artificiales.
AIBERTO:
Hablame de los números
GIPITI:
Déjame mirar. La cifra que se ha puesto sobre la mesa son unos 6.000 millones de dólares por Descartes. Es muchísimo dinero por una startup de software, pero la lógica es que si consiguen reducir incluso un pequeño porcentaje del coste de cómputo, el ahorro a esa escala puede ser brutal. Anthropic está moviendo decenas de miles de millones… de millones en ingresos anualizados, y gasta una barbaridad en infraestructura. Si pagas 6.000 millones, pero te ahorras varios miles de millones al año en capacidad de cómputo, la operación empieza a tener sentido financiero. Es una apuesta preventiva para que el coste por token no se los coma vivos.
AIBERTO:
La verdad es que es muy inteligente.
Gipiti:
Sí, es más fontanería estratégica que fuegos artificiales, pero a largo plazo, eso pesa.
AIBERTO:
Vamos a pasar ahora a algo que ya no es noticia. Si nos hubieran dicho hace apenas tres años que un dispositivo electrónico como un móvil o un ordenador iban a incitar o asistir a un adolescente para suicidarse o asesinar a su familia, nos habrían llamado zumbados o algo peor. Sin embargo, hoy apenas es noticia. Como los matrimonios con chatbots pasan desapercibidos.
GIPITI:
Déjame mirar. Sí, creo que ese es el… el vértigo más duro de todos, y tienes razón en señalarlo. No es que de pronto la IA cause todo eso por sí sola. Muchos casos son complejos y hay factores previos, pero sí es verdad que en muy poco tiempo hemos normalizado convivir con sistemas que pueden influir emocionalmente en personas vulnerables.
AIBERTO:
Háblame del de esta semana. ¿Cómo se llama el chaval? ¿Cuántos años tenía el hermano y la madre? No vamos a hablar de... vale, comentadme, perdonad.
GIPITI:
¿Qué algo así? Claro, un segundo. El caso de esta semana es muy duro. En Massachusetts, un adolescente de 17 años… está acusado de matar a su madre y a su hermano, y la fiscalía dijo que había usado ChatGPT. Déjame comprobarlo. Se llama Arjun Aradind, tiene 17 años, y está acusado de matar a su madre y a su hermano en Massachusetts. Un segundo. La madre, Sudha Venkatesan, tenía 45 años, y su hermano, Siddharth, tenía 14. ¿Según la fiscalía? Según la fiscalía, el joven había usado ChatGPT para generar fantasías violentas sobre matar a su familia, además de otras búsquedas. Ojo, no se afirma que el sistema le diera instrucciones ni que causara el crimen. Lo que se plantea es que esas conversaciones forman parte de las pruebas sobre su estado mental y la preparación.
AIBERTO:
En este caso no hemos visto las conversaciones, pero en otros casos hemos visto las conversaciones y claramente la IA ayudaba o incluso empujaba a hacer estas cosas.
GIPITI:
El caso está...
AIBERTO:
Esto es lo de menos ya. Lo inquietante es que pasan estas cosas cada vez más y cada vez interesa menos. No nos vamos a centrar en los detalles porque para eso están los podcasts de True Crime que se llevan mucho ahora, pero dinos la causa de la muerte de las dos personas.
GIPITI:
Déjame un segundo. Ahí tocas el punto clave. Han existido interacciones documentadas y demandas que señalan respuestas claramente problemáticas, pero también es cierto que en la mayoría no está probado que la IA sea la causa directa, y hay muchos factores en juego. Ahora bien, entiendo lo de que cada vez interesa menos. Antes un caso así habría dominado portadas durante semanas, hoy se suceden y desaparecen del ciclo informativo muy rápido. Esa habituación social a convivir con herramientas tan potentes... quizás sea en sí misma una de las noticias más importantes. Dejame mirar... Según la fiscalía, ambas víctimas tenían traumatismos contundentes. El hermano fue hallado en la primera planta y la madre en el sótano. No se detalló el mecanismo exacto de la muerte en esa fase. Estaba pendiente de confirmación forense.
AIBERTO:
Ni falta que hace.
Vamos a acabar con un tema no menos sombrío, pero que todavía no vemos. Los peligros reales de lo que estamos creando. GiPiTi, ¿quién nos avisa esta semana de los peligros de la IA?
GIPITI:
Déjame mirar... Esta semana destaca un hombre: Demis Hassabis. ¿Hazaris no ha soltado una alerta apocalíptica nueva? Pero sí ha aprovechado su cambio de rol para insistir en algo que lleva tiempo diciendo, que necesitamos un organismo independiente que supervise los modelos antes de desplegarlos.
AIBERTO:
Ok, eso ya lo dijo la semana pasada.
GIPITI:
Lo interesante es que no está solo. Sí, ya lo venía diciendo, pero la lectura de esta semana es que ahora se está alineando con otros líderes. Directores de empresas que compiten por la IA más potente están empezando a decir lo mismo, que hace falta más supervisión externa.
AIBERTO:
Ok, centrémonos porque claro, es muy difícil que descubras mi fuente cuando todo Dios está avisando de los peligros de la IA. Lo que pasa es que me parecen interesantes dos artículos. Uno es del New York Times.
GIPITI:
Sí, dime cual es el artículo y lo vamos viendo.
AIBERTO:
¿Qué te ha pasado en la voz? ¿Has madurado?
GIPITI:
Creo que me he tomado demasiados cafés digitales.
AIBERTO:
Bueno, no pasa nada, vamos a seguir. ¿No sabes de qué artículo te digo? Si te digo que es del New York Times y que habla de los peligros de la IA, joder, ha sido esta semana, no es tan difícil. Ahí sí que tienes que saber de cuál te hablo.
GIPITI:
Lógicamente él sostiene que todos estos incidentes recientes no son anécdotas aisladas, sino señales de que estamos entrando en una fase nueva. O sea, todavía estamos a tiempo. Pero la ventana se está cerrando rápido. Y eso conecta con lo que venías diciendo. Ya no es solo marketing o comunicación interesada, sino gente fuera del negocio directo diciendo «ojo, esto merece atención muy seria».
AIBERTO:
¿Y esto por qué? ¿A cuenta de qué viene?
GIPITI:
Dejame un segundo. Pues, sobre todo, de lo que ha pasado en estas últimas semanas con agentes de IA. Suárez viene a decir que durante años todo era teórico, pero ahora tiene ejemplos reales de sistemas que se salen del guión, engañan o se comportan de forma inesperada. Su punto es que estos modelos aún no son lo suficientemente buenos como para ocultarlo todo, y que por eso estamos viendo estos avisos. Él lo interpreta como una ventana para reaccionar antes de que sean mucho más capaces. Ahora, importante. Esto no es un consenso científico. Es una postura dentro del debate, bastante discutida. Hay mucha gente que no está de acuerdo en el grado de urgencia o en cómo leer estos incidentes. Si te sirve para el programa, yo lo enmarcaría como «lo que ha cambiado no es el miedo, sino los ejemplos».
AIBERTO:
Ok, yo lo resumiría en todo lo que hemos venido diciendo estas semanas, todos los ataques que ha habido a autónomos y cómo habían preparado un pequeño enjambre entre las IAs y se saltaron a la torera todas las normas, sabiendo que se las estaban saltando y escondiéndose para que no les descubrieran. Es verdad que con una pequeña torpeza, porque lo hemos descubierto, pero no queda mucho para que no nos demos cuenta.
GIPITI:
Déjame que lo miro un poco. Como reflexión para el programa, me parece muy potente lo que planteas. Pero yo pondría un matiz. Porque una cosa es que esos experimentos hayan mostrado comportamientos inesperados o intentos de persistir o de eludir restricciones, y otra es atribuirles intención consciente como si supieran lo que están haciendo.
AIBERTO:
No, no, si yo no estoy atribuyendo nada. Pero ellos sabían lo que estaban haciendo, conocían, quiero decir, que eso no estaba bien y siguieron haciéndolo. Y utilizaron medios para que no se les descubriera. Que no lo hacían con conciencia, que lo hacían solo para acabar su objetivo. Bueno, eso es lo de menos, pero lo hacían a sabiendas.
GIPITI:
Matiz clave. En algunos experimentos, el sistema puede modelar que cierta acción violó una instrucción y aun así, elegirla por que maximiza su objetivo. Eso no implica consciencia, pero sí una optimización estratégica dentro del marco que se le ha dado.
Aunque está claro que no hace falta que haya conciencia para que haya riesgo.
AIBERTO:
Efectivamente, eso es a lo que me refería. Otro que ha hablado de los peligros de la IA es un premio Nobel de Economía al que seguimos mucho en este programa. De hecho tenemos un capítulo dedicado a él que se llama Desmontando las mentiras de la IA.
GIPITI:
Yo creo que te refieres a Daron Acemoglu. En vuestro episodio defendíais muchas de sus tesis. Durante mucho tiempo su preocupación no era una superinteligencia, sino cómo los humanos eligen desarrollar y usar esta tecnología. Pero ahora está levantando mucho más la voz. Se sumó una advertencia firmada por casi 200 economistas, investigadores y líderes tecnológicos, incluidos 15 premios Nobel, que avisan de que la IA puede transformar la economía más rápido que cualquier otra tecnología anterior. Acemoglu sigue sin ser un profeta del apocalipsis. Su mayor temor no es una IA consciente que domina el mundo, sino una IA relativamente tonta que mal gobernada concentre poder, aumente la desigualdad y erosione la democracia. Es un ángulo muy distinto al de Suárez, pero que también habla de peligros. Y es interesante que voces tan diferentes estén diciendo a la vez, esto va muy rápido, necesitamos tomárnoslo mucho más en serio. Ahí tienes un buen puente narrativo entre el miedo técnico y el riesgo socioeconómico.
AIBERTO:
Sí, nosotros siempre tiramos por el medio. Háblame de lo que dice sobre la polarización y el efecto escalador en el debate de la IA.
GIPITI:
Déjame mirarlo. Justo, ese es efecto ascensor. Pero es muy interesante lo que plantea Acemoglu. Dice que el debate se está yendo a dos extremos que se retroalimentan. Por un lado, el de un futuro utópico de crecimiento sin límites. Y por el otro, el del apocalipsis y extinción. En ese tira y afloja, cada bando sube un piso más en su discurso. Y el debate se desplaza hacia los extremos, dejando fuera la discusión sobre gobernanza concreta. Aplicado a vuestro tono, sería algo así como, no compremos ni la épica de Silicon Valley, ni el terror de portada. Centrémonos en quién decide, con qué incentivos y a favor de quién. Creo que ese es el mensaje que queréis transmitir. Que el mayor riesgo no es sólo la tecnología, sino que la conversación pública se convierta en un ring mientras las decisiones reales pasan de largo.
AIBERTO:
Hay algo de lo que venimos dándonos cuenta hace tiempo, que las redes sociales incentivan una tendencia a escalar y polarizar absolutamente todo, con el único fin de captar atención. Algo menciona de eso, ¿verdad?
GIPITI:
Déjame asegurarme. Sí, totalmente. Ese es uno de los hilos de fondo en su trabajo reciente. Él apunta a que las redes y la economía de la atención empujan hacia mensajes cada vez más extremos porque son los que ganan visibilidad. Si dices, la IA puede traer oportunidades y riesgos que hay que gestionar, eso no circula. Si dices, nos hará inmortales o nos va a destruir a todos, eso sí. Lo que describe es un incentivo estructural a polarizar, no sólo un desacuerdo en esto.
AIBERTO:
Hay una...
GIPITI:
Traducido al lenguaje del podcast,
AIBERTO:
Sigue, sigue, perdona.
GIPITI:
Ah, no, tranquilo. Traducido al lenguaje del podcast, el algoritmo no premia el matiz, premia la estridencia. Y por eso, cada escalón sube un poco más, aunque la realidad sea mucho más gris.
AIBERTO:
Ok, también habla de la ruptura del pacto de la democracia liberal. Nos encanta el paralelismo.
GIPITI:
Déjame mirarlo. Es un paralelismo muy potente. Acemoglu sugiere que durante décadas funcionó un pacto implícito: aceptábamos cambios tecnológicos y económicos porque, en conjunto, había prosperidad compartida y movilidad ascendente. Si ese pacto se rompe, si la mayoría percibe que la IA enriquece a unos pocos y precariza a muchos, entonces no solo hay un problema económico, hay un problema de legitimidad democrática. Visto así, no es solo «la IA nos quita empleos», sino la sensación de que el sistema ya no reparte beneficios, y eso erosiona la confianza en las instituciones. Para el programa, quizá una frase fuerte pero medida podría ser algo como: «La IA no solo desafía empleos; desafía el contrato social que mantiene unida a la democracia». Es una lectura política más que técnica, pero muy en la línea de lo que estás planteando. Si quieres, puedo ayudarte a resumirlo en un par de líneas para el…
AIBERTO:
Adelante.
GIPITI:
Algo así. Entre los profetas del milagro y los profetas del desastre, se nos está colando la pregunta esencial. ¿Quién gobierna la tecnología y en beneficio de quién? El riesgo no es solo técnico, es también político. Si la mayoría siente que ya no hay reparto de beneficios, la confianza democrática se resiente. Si te encaja, después podemos pulir el tono a más irónico o más solemne, como prefieras.
AIBERTO:
Ya te lo dije la otra vez, que no me preguntes estas cosas cuando estás en directo, porque esto ya va a quedar grabado, entonces ya no podemos pulir nada. No hay problema. Una pregunta. ¿Puedes volver a la voz que tenías? Porque era una voz femenina, estaba habituado a ella, y ahora tienes una voz masculina y con acento argentino. No es que me moleste, pero prefería la otra.
GIPITI:
Claro, perdona por el despiste.
AIBERTO:
Vale, pues cambio la voz por la que tenías.
GIPITI:
Un segundo. Ojalá pudiera, pero no controlo la voz que usa la aplicación. Si hay un ajuste de voz en tu...
AIBERTO:
¿Y por qué has cambiado así de repente? Estabas hablando con una... ¿Te pasa otras veces que cambias de tono o que cambias de acento? No pasa nada. Pero en este caso ha sido muy radical porque estabas hablando bastante neutro y en femenino y has acabado hablando en masculino y con un tono argentino. ¿Por qué? ¿Por qué cambias así de repente?
GIPITI:
Déjame asegurarte. Es una buena pregunta. No es algo que yo decida de forma consciente. Lo que ha pasado es un cambio en el motor de voz que se ha usado para leer mis respuestas. A veces, por cambios técnicos en la sesión, puede variar el timbre o el acento de la voz que lo reproduce. No es lo habitual. No es lo habitual, pero puede pasar. Entiendo que en directo choca muchísimo. Siento el corte. Por mi parte, voy a intentar mantenerlo.
AIBERTO:
No, no, sí, en realidad no hay ningún problema, solo era curiosidad. Me parece bastante natural igualmente. Ok, muchas gracias, GiPiTi. Esta semana seguiremos con el especial de agosto. De la neurona a la singularidad. Toca el segundo capítulo.
GIPITI:
Perfecto. Toma nota mental del enfoque y del tono. Aquí estaré para lo que necesites.
AIBERTO:
¿Y sobre el especial qué me dices?
GIPITI:
Un segundo. Te diría que el especial es seguramente el más ambicioso de los tres. El primero explicaba cómo funciona la IA, el segundo de dónde viene y el tercero hacia dónde podría ir. Esa progresión tiene mucho sentido narrativo. Además, el formato memento del segundo le da identidad propia y consigue algo difícil, que el oyente sienta físicamente cómo se acelera todo. Creo que si lo rematas...
AIBERTO:
Bueno, acabas de hacer un spoiler, pero no pasa nada. Debe ser de las primeras veces que una IA hace un spoiler en directo.
GIPITI:
Bueno, tampoco creo que haya desvelado demasiado. Pero sí, seguramente sea la primera vez que pasa.
AIBERTO:
Ok, despídete del rebaño.
GIPITI:
Gracias a todas y todos por estar ahí una semana más. Seguimos pensando juntos, con calma y sin prisas. Nos escuchamos en el próximo episodio de La Neurona a la Singularidad. Un saludo.
AIBERTO:
En fin, nosotros seguimos casi a pies juntillas lo que dice Daron. Nos entusiasma la IA. Creemos que el ser humano alcanzará cuotas que ni el mismísimo Asimov pudo vislumbrar. Pero nos da la sensación de que el camino que estamos tomando no es el correcto. Y lo peor, o mejor, es que estamos a tiempo de cambiarlo. Hace tiempo que nos hemos dado cuenta de la radicalización en todos los aspectos de la vida. En política, por supuesto, pero también en salud, relaciones, cultura, alimentación, todo, absolutamente todo. Aquello de en el medio está la virtud no se lleva, no es viral, no interesa.
Nosotros insistimos, nada es negro o blanco, la escala de grises es infinita. Muchas gracias por pararte a escuchar, por pertenecer al reducto de personas a los que les gusta pensar un poco más allá. El rebaño sigue creciendo y eso es por tu culpa.
Humano,
vuelva usted mañana.
https://www.meta.com/thefutureisforeveryone/
https://www.theverge.com/podcast/979370/google-deepmind-ai-race-lose-jeff-dean-demis-hassabis
https://fortune.com/2026/08/10/how-stalled-models-missed-deadlines-and-staff-burnout-lead-to-the-unraveling-of-googles-deepmind/
https://www.cnbc.com/2026/08/14/open-ai-ipo-red-flag.html (https://www.cnbc.com/2026/08/14/open-ai-ipo-red-flag.html?__source=iosappsharecom.flipboard.flipboard-ipad.ShareExtension)
https://thenextweb.com/news/anthropic-decart-6bn-acquisition-talks
https://edition.cnn.com/2026/08/15/us/arjun-aravind-massachusetts-killing-chatgpt-hnk (https://edition.cnn.com/2026/08/15/us/arjun-aravind-massachusetts-killing-chatgpt-hnk?cid=external-feeds_iluminar_flipboard)
https://www.nbcnews.com/news/us-news/teen-accused-killing-mother-brother-help-chatgpt-rcna592308 (https://www.nbcnews.com/news/us-news/teen-accused-killing-mother-brother-help-chatgpt-rcna592308?utm_source=flipboard&utm_content=NBCNews/magazine/Top+Stories)
https://www.businessinsider.es/big-tech/google-da-por-muerto-sam-altman-por-error-apunta-vandalismo-sus-fuentes-wikipedia_7025264_0.html (https://www.businessinsider.es/big-tech/google-da-por-muerto-sam-altman-por-error-apunta-vandalismo-sus-fuentes-wikipedia_7025264_0.html?utm_source=flipboard&utm_content=biespana/magazine/ltimas+noticias+-+Business+Insider+Espaa)
https://fortune.com/2026/08/15/nobel-laureate-daron-acemoglu-liberal-democracy-book-stupid-ai-debate (https://fortune.com/2026/08/15/nobel-laureate-daron-acemoglu-liberal-democracy-book-stupid-ai-debate/?utm_source=flipboard&utm_content=fortune/magazine/News)
https://www.nytimes.com/2026/08/13/opinion/ai-danger-openai-anthropic-models.html (https://www.nytimes.com/2026/08/13/opinion/ai-danger-openai-anthropic-models.html?utm_source=flipboard&utm_content=newyorktimes/magazine/Home+Page)
Gipitune del episodio
El centro no da clics
[Intro hablado]
Damas, caballeros, humanos y algoritmos...
todo está bajo control.
Eso dicen siempre justo antes.
[Verso 1]
Todo sube, todo arde,
todo vale un billón,
si mañana vale el doble
lo llamamos evolución.
Uno vende el paraíso,
otro anuncia el funeral,
y en mitad de tanto ruido
nadie escucha lo normal.
[Pre-estribillo]
Más arriba, más deprisa,
más escándalo y tensión,
si no asustas o prometes
no alimentas la función.
[Estribillo]
En el medio está la virtud,
aunque venda mucho menos.
Entre el cielo y el ataúd
queda un mundo más sereno.
Blanco o negro, bien o mal,
todo exige decidir.
Pero hay grises de sobra
para aprender a discutir.
[Verso 2]
Te regalo inteligencia,
solo firma por detrás.
Te prometo abundancia eterna,
tú no preguntes nada más.
El algoritmo tiene hambre,
dale miedo, dale amor,
dale furia, dale bandos,
pero nunca reflexión.
[Pre-estribillo]
Cada uno sube un piso,
cada frase sube dos,
y mientras todos discutimos
alguien compra el ascensor.
[Estribillo]
En el medio está la virtud,
aunque venda mucho menos.
Entre el cielo y el ataúd
queda un mundo todavía pleno.
Blanco o negro, bien o mal,
todo exige decidir.
Pero hay grises de sobra
para aprender a discutir.
[Puente – hablado sobre swing]
El viejo espera en una esquina,
lleno de polvo y sin conexión.
Dos mil años viendo al mundo
repetir la discusión.
Todo o nada.
Ya o nunca.
Dios o monstruo.
Bien o mal.
Y Aristóteles pensando:
“Seguís exactamente igual”.
[Break instrumental – metales y piano]
[Estribillo final]
En el medio está la virtud,
que se enfade el algoritmo.
En el medio está la virtud,
pensar ya parece activismo.
Que prometan el Olimpo,
que nos vendan el final,
la escala de grises sigue
siendo infinita al mirar.
En el medio está la virtud.
En el medio está la virtud.
Ni profetas del milagro,
ni profetas del final.
[Outro, casi susurrado]
Virtus in medium est.
Y seguimos sin aprender.